Patrimomio arquitectónico contemporáneo

Los renglones torcidos de las "guías", por Amparo Berlinches (Presidente de MCyP)

LOS RENGLONES TORCIDOS DE LAS “GUIAS”

Es para todos los que trabajamos en la redacción de las llamadas “Guía de Madrid” y “Guías de los pueblos” una enorme satisfacción que vayan a usarse como instrumento eficaz de protección de los elementos arquitectónicos de nuestra ciudad y nuestros pueblos.

La “Guía de Madrid”, en realidad denominada Arquitectura de Madrid, fue un trabajo ingente comenzado en 1999 por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) durante la Junta de Gobierno de Chueca Goitia, arquitecto, catedrático de Historia de la Arquitectura y decano preocupado por el patrimonio arquitectónico autor de numerosos libros referidos a Madrid y su historia.

Tuvimos la inmensa suerte de una junta sensible a estos menesteres -en la que se encontraba también el actual decano- y así pudo ponerse en marcha desde la Comisión colegial de Patrimonio creada por aquella junta, la concepción y desarrollo de esta ingente labor. Un nutrido equipo de arquitectos, historiadores y documentalistas dimos al fin materialidad a una publicación que recoge en sus tres primeros tomos lo más relevante de la arquitectura del Casco Histórico y Ensanches, una superficie inscrita en la M-30. Se publicó en 2003.

Chueca tuvo la satisfacción de acudir a la presentación estando ya muy enfermo y siendo ya decano Ricardo Aroca, que gestionó con éxito una financiación externa compartida con el COAM en la que participaron el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y la Fundación Caja Madrid.

Por fortuna la publicación se continuó bajo la dirección del Servicio Histórico del COAM, y se completó la totalidad del municipio de Madrid en un cuarto tomo denominado Periferia publicado en 2007.

“Arquitectura de Madrid”, ¿por qué este nombre?

Nunca pensamos que fuera un catálogo, ni una guía… Estos trabajos han de ser por su propio concepto incompletos pues reflejan una realidad temporal que se agota en sí misma: al día siguiente de su publicación ya habría edificios demolidos y otros que verían la luz…

También éramos conscientes de que en una publicación así habría errores, ausencias, además de que la necesaria selección -que hacíamos en eternas reuniones- no fuera equitativa. No se pudo entrar en muchos edificios, sobre todo viviendas; no se pudo muchas veces encontrar un autor o una fecha pues el archivo colegial tiene periodos vacíos y su accesibilidad, entonces dependiente en gran parte del Archivo General de la Administración y del depósito en unas naves auxiliares, nos restaba operatividad. Por todo ello no quisimos ser pretenciosos y sabíamos que la exhaustividad en esto es imposible y por ello pusimos ese nombre: Arquitectura de Madrid

No es un Inventario, tampoco un Catálogo. Es una herramienta imprescindible para redactar el Catálogo Urbanístico que exige la ley del Suelo; habida cuenta que éste tampoco será nunca un instrumento definitivo pues una ciudad está en constante transformación y las herramientas legales de protección deben revisarse continuamente.

Soporte informático

La publicación inicial fue soportada en DVD, herramienta útil en aquel momento y que felizmente ha sido transcrita a una web accesible http://fcoam.ingra.es Cualquier interesado puede ver su contenido y las administraciones competentes y el propio COAM pueden -y me atrevo a decir que deben- utilizar esta herramienta u otra similar para actualizar toda la información e incidencias que genera la ciudad.

El presente

Son muchas las piezas arquitectónicas que han caído hasta el momento, piezas bien documentadas en la publicación y que por falta de conocimiento y estudio de las administraciones que –curiosamente- la financiaron, han hecho inevitable su destrucción.

Licencias, visados, expedientes de Bienes de Interés Cultural…, todos estos actos administrativos son los que hacen viable la protección de un bien o certifican su muerte.

Por ello ha sido emocionante y gratificante ver que al fin se va a proteger una vivienda singularísima del arquitecto Coderch gracias a la cautela que ha establecido el COAM al proyecto de demolición, al conocer el valor del edificio por nuestra publicación. Bendita sea.

Pero no basta

No basta intentar proteger en el último minuto un elemento frisando la legalidad establecida. Es caro y denodado esfuerzo. Ya se ha visto así en anteriores ejemplos, central CLESA

Lo contenido en esta publicación que tenga mayor interés, debe incluirse en el Catálogo urbanístico con su regulación o declararse Bien de Interés Cultural si lo merece, y siempre sabiendo que esta publicación no es más que una valiosa referencia documental.

La “Guía de los pueblos”.

Recientemente hemos contemplado la desaparición de una vivienda obra del arquitecto Alejandro de la Sota, la tristemente célebre, ahora destruida, Casa Guzmán. Este caso, propio de una sociedad que no conoce ni ama su cultura, que no encuentra compensaciones para quienes deben cuidar de un patrimonio muchas veces insostenible, ha puesto el foco en otra publicación, esta vez de diecisiete tomos (1989–2009) que comprenden una monografía de la arquitectura de todos y cada uno de los pueblos de la Comunidad de Madrid bajo el título Arquitectura y Desarrollo Urbano. La financiación corrió a cargo de Comunidad de Madrid, COAM y Caja Madrid, y en el volumen XV que incluye Algete estaba bien documentada la referencia a la Casa Guzmán. El catálogo municipal no la contemplaba y el visado de demolición se otorgó sin conocer su valor.

Al parecer el equipo actual del COAM está digitalizando esta publicación para facilitar su conocimiento y difusión. Es evidente que en este tiempo la arquitectura de estos municipios habrá cambiado sustancialmente pero quedará la documentación del momento en que se estudió y el material para justificar la conservación de lo que permanezca.

Sería imprescindible soportar en una web todo este trabajo e ir actualizando sus contenidos. Tarea de los municipios, la Comunidad de Madrid, el propio COAM y quizás algún organismo que pudiera financiar esta labor como se hizo con la primitiva…

Sería estupendo que este esfuerzo de actualizar y difundir en una herramienta informática ágil tuviera esta rentabilidad de la conservación de sus elementos contenidos. Sabemos que esta publicación es libro de cabecera en las bibliotecas de nuestra región, pero eso no nos basta. Siempre hemos pensado que su destino, al igual que en su publicación hermana de la capital, debería ser generar parámetros de protección

Los renglones torcidos de las Guías…

¿Habrá llegado por fin ese momento?


Marzo 2017
Amparo Berlinches Acín
Presidente de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio

 

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Antiguo mercado central de frutas y verduras de Legazpi

Grado de amenaza / riesgo / peligro del bien: 

  • Urgente

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Propietario y/o responsable del bien: 

Ayuntamiento de Madrid

Protección del bien: 

Ninguna

Descripción del bien: 

"Entre 1927 y 1935, Luis Bellido, jefe de los Servicios Municipales de Arquitectura, programa un plan para nuevos mercados centrales y de distrito que desarrolla con un equipo formado con Javier Ferrero, Leopoldo Ulled y Adolfo Blanco, equipo en el que Ferrero, con el desaparecido Mercado de Olavide (1931-34) y los Centrales de Pescados (1931) y Frutas y Verduras, realiza una autentica revolución en esta tipología de edificaciones, tanto en el aspecto funcional como en el arquitectónico. El propio Ferrero comenta: "La sencillez ha presidido la ordenación y construcción de los nuevos mercados, hasta el punto que ha roto con todos los viejos moldes, dando lugar a una orientación fuertemente original... Aun los más modernos y más perfectos mercados del extranjero no han podido desprenderse de la magnificencia... Los madrileños se han edificado no para el asombro del público, sino para su servicio". Su rigor le lleva a considerar todos los aspectos: luz, ventilación y limpieza, que parecen ser la génesis de la idea que llega a extremos consecuentes en el empleo y adecuación de los materiales. El edificio se genera mediante un módulo cuya sección, un pórtico de seis crujías en planta baja y cuatro en primera, se condiciona por la circulación interior de vehículos y se desarrolla por adiciones en un crecimiento virtualmente indefinido, cerrando una manzana triangular únicamente abierta por el vértice de la plaza y comunicando los extremos de la abertura por un escueto paso elevado. En planta alta, un lucernario corrido en cubierta marca el eje de una composición que huye de la simetría. La imagen estructural se plasma al exterior como un esqueleto de hormigón a dos alturas y un neutro y funcional cerramiento de ladrillo visto, perforado únicamente por un hueco rectangular en cada módulo el piso superior y las franjas corridas abiertas bajo cada dintel formando una línea de sombra. Finalmente, el vuelo de las cornisas entre plantas y los aleros del piso superior sirven para completar la disposición de las masas en una sutil composición que explota los límites estructurales y las posibilidades formales y plásticas del hormigón armado." Fuente: Guía de la Arquitectura de Madrid (COAM)

Revista de Obras Públicas, Año LXXXIII, nº 2.660, 1935

Ficha del COAM: El mercado central de frutas y verduras de Legazpi

Ubicación del bien: 

Plaza de Legazpi
Madrid , 40° 23' 21.3504" N, 3° 41' 46.14" W

Casa Vallet de Goytisolo

Grado de amenaza / riesgo / peligro del bien: 

  • Urgente

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Protección del bien: 

Ninguna protección más allá de su inclusión en la Guía de la Arquitectura de Madrid del COAM

Descripción del bien: 

La casa está en la calle Belisana, nº 5, de la Ciudad Lineal; fue proyectada por José Antonio Coderch de Sentmenat en 1956, y finalizada en 1958.

“Un año después de la casa Coderch de Caldes d'Estrach, realiza este arquitecto una vivienda para D. Juan Vallet de Goytisolo, en la que emplea de nuevo las angulaciones de los muros para articular los distintos espacios interiores, dirigir líneas visuales, y quebrar una volumetría exterior bastante más compacta que la de sus habituales casas mediterráneas, desarrolladas la mayor parte de las veces en un plano extenso fracturado por patios abiertos. Es Madrid, y eso se nota en una configuración más cerrada y vertical, sobre todo hacia la calle, a la que ofrece una planta baja de ladrillo prácticamente ciega. No obstante, las persianas mallorquinas de lamas en color blanco emparentan a esta casa con otras célebres del estudio Coderch-Valls, y la presencia de los pinos en el jardín evoca las imágenes de una de sus mejores obras como es la casa Catasús en Sitges, diseñada el mismo año que ésta. En el proyecto aparece la firma del arquitecto Carlos de Miguel, probablemente por necesidades de tipo administrativo, aunque está claro que el diseño es por completo de Coderch, como se puede apreciar además en unos planos que debieron alterarse en el último momento, pues la casa real es la inversa de la que reflejan los documentos. Actualmente la casa se conserva con pequeñas modificaciones que han deslucido en parte la claridad y potencia del edificio original”. Fuente: Guía de la Arquitectura de Madrid (COAM)

Ubicación del bien: 

Belisana, 5
Madrid , 40° 27' 28.4508" N, 3° 39' 24.1596" W

VISITA GUIADA a la Central Térmica de Ciudad Universitaria. Programa esPATRIMONIOdescúbrelo

Estimados amigos, la siguiente visita del Programa esPATRIMONIOdescúbrelo, dentro del Bloque de las Arquitecturas Industriales del siglo XX, referentes de la Arquitectura Española, la realizaremos a la Central Térmica de la Ciudad Universitaria, precursora de los sistemas de energía de distrito en España y máximo exponente de la arquitectura racionalista de vanguardia.

Fue construida por el Arquitecto Manuel Sánchez Arcas y el Ingeniero Eduardo Torroja en 1932, y obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura. Durante la Guerra Civil sufrió importantes daños por lo que tuvo que ser reconstruida, trabajos que se llevaron a cabo entre 1941 y 1943 por Eduardo Torroja.

La visita se llevará a cabo el jueves 23 de marzo a las 17:00h.

Como sabéis, las plazas son limitadas por lo que es necesario inscripción previa en la dirección: espatrimonio@marcologico.es

Un cordial saludo,

Dolores Muñoz

Directora

 

Fecha: 

Jueves, 23 Marzo, 2017 - 17:00

Lugar: 

Central Térmica de Ciudad Universitaria
c/ Jose Antonio Novais c/v Avda. Gregorio del Amo
Madrid , 40° 26' 49.0056" N, 3° 43' 25.7088" W

La Casa Guzmán (en modelo 3D)

Modelo 3D de la Casa 'Guzman' del arquitecto Alejandro de la Sota construida en 1971 y derribada en 2015 ///// Recreación Jaime Nadal

Tipo de post: 

Central Lechera CLESA

Grado de amenaza / riesgo / peligro del bien: 

  • En observación

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Descripción del bien: 

Una de las muestras de arquitectura industrial más interesantes de Madrid, la Central Lechera CLESA, construida en 1957 y proyectada por el arquitecto Alejandro de la Sota (1913-1996), maestro de la arquitectura del siglo XX, internacionalmente reconocido y muy influyente en varias generaciones de arquitectos, está desde hace años inutilizada y en permanente situación de peligro dado que carece de protección y podría por ello ser demolida.

Ubicación del bien: 

Avenida Cardenal Herrera Oria, 65
Madrid , 40° 29' 24.324" N, 3° 41' 45.3912" W

AUDIO: Debate sobre la protección de la arquitectura Moderna y Contemporánea en @M21madrid

Antiguo edificio de la fábrica Kodak

Grado de amenaza / riesgo / peligro del bien: 

  • Preocupante

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Propietario y/o responsable del bien: 

FILASA

Protección del bien: 

El pasado 2 de diciembre de 2016 el Ayuntamiento de Las Rozas recibió el informe de la Dirección General de Vivienda y Rehabilitación de la Comunidad de Madrid sobre el Catálogo de Bienes Protegidos de este municipio donde se reflejaba que el Consistorio está obligado a proteger [...] el edificio de Kodak [...]

Fuente: La Comunidad obliga al Ayuntamiento de Las Rozas a proteger dos edificios históricos (El Guadarramista - 15/12/2016)

Descripción del bien: 

Edificio de Kodak para Oficinas Centrales, Laboratorios y Almacén

[...] se propone incluir en el documento el ediificio Kodak [...], debido a su calidad y por estar recogidos en la publicación “Arquitectura y Desarrollo Urbano”.

Fuente: La Comunidad insta a Las Rozas a proteger el edificio Kodak y salvarlo del derribo (El País - 04/01/2017)

Se trata de un inmueble de tipo industrial y de oficinas de los años setenta, muy importante en el desarrollo histórico de la industria fotográfica en la región.

Fuente: La Comunidad obliga al Ayuntamiento de Las Rozas a proteger dos edificios históricos (El Guadarramista - 15/12/2016)

Ubicación del bien: 

Ctra. de La Coruña, Km 23 Las Rozas 40° 31' 45.48" N, 3° 53' 18.528" W

Sobre la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota

El arquitecto Jaime Nadal reflexiona sobre la pérdida de esta obra emblemática de la arquitectura moderna madrileña.

Madrid 22 de febrero de 2017

Parece ser que la ‘Casa Guzmán de Sota’ la derribaron en 2015 y que unos estudiantes de arquitectura a los que se les había encomendado un ejercicio sobre el edificio no fueron capaces de encontrarlo en la Urbanización donde se erigía, hallando en su lugar un bodrio constructivo.

Bien, eso ocurrió hace ya un par de años, hoy, ayer, un día de estos toda la comunidad arquitectónica madrileña, nacional, mundial, recibe la noticia de que aquello que parecía ser un error de unos alumnos era un hecho cierto, la casa Guzmán se había metamorfoseado en un caserón sin interés.

¿Como puede desaparecer a la vista de todos un edificio loado, publicado, conocido, un ejemplo de la arquitectura renaciente? ¿Acaso David Copperfield el mago de las desapariciones había pasado por la Urbanización Santo Domingo y la había sustraído para su propio disfrute? Buena elección.

No, no fue David Copperfield quien limpiamente, etéreamente había volatilizado la ‘Guzmán’, fue una vulgar piqueta, o una excavadora o unas macetas aporreadoras de punteros destructores los que habían acabado con la obra de arte, con el ejemplo arquitectónico realizado por uno de nuestros insignes hacedores del género, un artista, un arquitecto inteligente.

Conocí a Sota hace muchos años. muchos antes de entrar en la Escuela de Arquitectura, era conocido de mi familia a través de sus relaciones con Aviaco, ya en la Escuela fue mi primer profesor de Proyectos, iniciando el curso con un ejercicio sobre una casa de 9x9m, una vez cada cierto tiempo daba una charla monotemática ilustrada con imágenes, muchas tomadas con su Rolleiflex de 9x9 que tan mala pasada le jugaron tiempo después en su lamentable oposición a la cátedra de proyectos frente a Alba, Donaire y Moneo, que sacaron plaza por ese orden, y otros que como él se quedaron en el camino, al no funcionarle correctamente el proyector, hecho muy repetido porque estas magnificas tomas de gran formato solo podían proyectarse en aparatos de escasa comercialización, lo que hizo que se pusiese nervioso y su exposición fuese deslucida. Todas estas charlas en su conjunto constituían una especie de ‘corpus architectonico’ cronográfico en el que exponía con detalle ejemplos que consideraba hitos de la arquitectura moderna, la última de ellas trataba sobre Buckmister Fuller. Especial interés tuvieron las del Pabellón de España en Bruselas en el ‘58 y la residencia de Cristalera Española en Miraflores de la Sierra. De ambas eran autores los arquitectos José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún, en la segunda de las cuales había colaborado con ellos. Los admiraba y no ahorró elogios en ambas. Seguimos.

Todo elemento arquitectónico tiene un principio, un visado, una licencia, una construcción, y un fin, un visado, una licencia, una destrucción. Para cada una de estas fases la sociedad ha establecido una serie de agentes que han de entender y conceder los permisos correspondientes para evitar desmanes, para defenderse de la propia sociedad.

No ha funcionado, el sistema falla, no es capaz de evitar desmanes como este. ¿Por qué? ¿Por qué una serie de cauciones previstas para garantizar la permanencia de nuestros epígonos culturales se desmoronan y se convierten en herramientas ineficaces y carísimas? ¿Lo eran ya desde su concepción? ¿Estaban mal pergeñadas? ¿No eran las adecuadas? ¿O bien se han corrompido, han alcanzado el punto entrópico en el que su energía que ni se crea ni se destruye ya no nos resulta eficaz?

Probablemente ni estaban bien concebidas ni han sabido cumplir con el deber que la sociedad les asignó. La sociedad, el conjunto de los ciudadanos, delega su soberanía en una serie de instituciones que han de ser las veedoras de los diversos aspectos que conduzcan a una sociedad mejor. Todo ha fallado.

No es necesario abundar sobre la delegación al COAM del visado arquitectónico que le permite conocer puntualmente cualquier acción que dentro del campo de sus competencias se produzcan en su demarcación. Urbanización Santo Domingo incluida.

Es de público conocimiento que los ayuntamientos otorgan las licencias de construcción y destrucción.

Si el uno hubiese puesto sobre aviso a la sociedad del desmán, si el otro hubiese ejercido sus funciones realizando una catalogación adecuada de sus bienes, posiblemente la destrucción se hubiese evitado, o no se hubiese evitado pero se podía haber hecho un funeral digno, un adiós a un ser querido y necesario.

De este desastre son víctimas especialmente desprotegidas las obras con arquitectura vanguardista o simplemente actuales, se defienden mejor las añejas o las que pasan camaleónicamente por las comisiones encargadas de velar por nuestro buen gusto.

Yo vivía en una de esas casas ‘modernas’, mis padres la construyeron en San Agustín de Guadalix en el año 1954. Mi padre era ingeniero de caminos y tenía mucha relación con profesionales de todo el mundo, especialmente para el caso que nos ocupa con Frank Lloyd Wright, a quien junto con Eduardo Torroja visitaba en Taliesin, y con Richard Neutra, que venia por el Instituto de la Construcción y del Cemento, (hoy ‘... Eduardo Torroja’) cuyas casas americanas eran el paradigma de la ‘dreaming architecture’ especialmente su ‘Casa en el desierto’ para E.J Kaufmann (que una década antes había encargado a F.L.Wright la ‘Casa de la Cascada’), blanca, de líneas elegantes y con grandes superficies de vidrio, sueño casi inalcanzable en esos años en nuestro país. Nuestra casa no tenia tanto vidrio pero era blanca y de líneas elegantes y estaba casi en el desierto, en el páramo castellano, se llamaba Etxemendi porque mi madre era vasca y lo de ‘casa del monte’ en vasco quedaba bien, el arquitecto fue Gonzalo Echegaray Comba, colaborador en muchas obras de Torroja y autor junto con Manuel Barbero Rebolledo de ‘Costillares’, que era el nombre de pila del Instituto de la Construcción, una especie de sueño americano perdido en el marasmo hispánico, una especie de ‘Taliesin Fellowship’ con su arquitectura impactante y sus investigadores regidos por Torroja, que además de ser su fundador y director, tenía en él su oficina de proyectos y en cierto modo era una especie de ‘hogar común’ de todos ellos. Había dormitorios para poder pasar las noches de trabajo y piscina y campos de deportes, salas de esparcimiento y un magnifico comedor todo ello en una arquitectura que asombraba a los visitantes y era disfrutada por sus usuarios. Creo que queda el edificio, lo veo cuando paso por la M30, pero como dijo Alvar Aalto, padre putativo de éste y otros muchos epígonos, cuando el gobierno Soviético le invitó a restaurar la biblioteca de Viipuri que había sido arrebatada a los finlandeses y muy dañada durante la guerra ´... NO, ESTE EDIFICIO HA PERDIDO SU ARQUITECTURA’. No se puede erigir juez de lo que se tira, se conserva, se usa, se está y cómo, si no se entiende esa frase, y es muy difícil de entender.

A la muerte de mis padres vendimos la ‘casa del monte’ por no poder hacer frente a los gastos que originaba, y hoy, desvirtuada, con una cubertura de tejas donde había limpios planos de cubiertas y modificaciones vergonzantes que la hacen irreconocible, cumple como puede, mal, su papel como mesón para celebración de bodas multitudinarias con su consabida carpa y sillas enteladas en el jardín. No estaba catalogada, pero era una buena obra de arquitectura, demasiado ‘moderna’ como la ‘Casa Guzman’.

Hay muchas obras que ‘pierden su arquitectura’, su ‘knack’ como en la obra de Jellicoe y desgraciadamente no la vuelven a recuperar. El Pabellón de Bruselas tirado en la Casa de Campo de Madrid y la residencia de Cristalera Española la han perdido, lo mismo ocurre con los talleres ‘TABSA’de Barajas o la ‘Casa Varela’ de Torrelodones, otras han simplemente desparecido sin dejar rastro como la ‘Casa Arvesú’ en la calle del Doctor Arce.

Cuando Sota hizo la ‘Casa Guzmán’ que algunos han tildado de ‘tardo-moderna’(1971), otros de ‘oscura’ o ‘llena de humedades’, ‘cara de mantener’ y otras beldades al estilo, realmente hizo la casa que tenía que hacer, sus líneas limpias y parcas en gestos, texturas simples y comedidas, monocromática, texturada, no blanca pero con elementos blancos, grandes huecos acristalados pero funcionalmente protegidos, limpiamente protegidos, la poética de sus barandas sobrerrayando lo construido, el continuo natural extendido por la cubierta, son el compendio de lo que el arquitecto ha hecho suyo, es ‘su forma de hacer’ con cuidadosas incursiones renovadoras, experimentaciones medidas que denotan evolución, cosas se quedan y cosas se van, el tiempo pasa y el tiempo permanece, las claraboyas de pasillos y baños emergiendo en medio del jardín colgante son hijos de una época, el hundimiento de la construcción creando un perfil bajo y dando origen al campo terraplenado que penetra en el interior y configura el nuevo horizonte ya lo habían experimentado Corrales y Molezún en la ‘Casa Huarte’ y Oiza en la ‘Casa Echeverría’ y ahí funcionaba, y el juego asombroso de correderas que cierran y abren las terrazas de estancia serian inentendibles sin considerar su contacto con los hangares de Aviaco e Iberia. Hay humedades, claro que hay humedades, como ocurre en cualquier objeto falto de mantenimiento, es poco para un edificio con 45 años, y supongo que también la instalación eléctrica se habría quedado obsoleta y las correderas se atascarían mas de una vez, claro. Lo bueno es caro pero el que lo aprecia se ve compensado con creces y trata de disfrutarlo y siempre estará orgulloso de haberlo poseído. ‘La amé porque era mía’

Nada se ha hecho y nada se puede hacer ya, ni se hizo ni se hará. Seguiremos siendo los mismos.

Jaime Nadal

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Nueva pérdida para el patrimonio arquitectónico contemporáneo: CMU Hispano-Mexicano

Tras el reciente derribo de la Casa Guzmán, de Alejandro de la Sota, hoy nos toca lamentar la pérdida del Colegio Mayor hispano-mexicano Santiago Galas Arce.

Obra del arquitecto Willi Schoebel Ungría sita en el Paseo de Juan XXIII, 42, en la periferia de la Ciudad Universitaria madrileña, fue proyectado en 1967-68 y construido entre 1970 y 1975; estando recogido en la ficha 508 del tomo 2 correspondiente a los ensanches de la guía Arquitectura de Madrid, editada por el Colegio Oficial de Arquitectos (COAM), cuya descripción reproducimos: “Este desconocido Colegio Mayor, quizá desapercibido por su situación urbana al final de la avenida, agazapado entre la vegetación y recortado sobre la neutra silueta de una agrupación de torres residenciales, es una brillante y rara muestra de las arquitecturas brutalistas de corte centroeuropeo, con referentes de Mies van der Rohe y los Smithson. A partir de unas bases compactas y opacas, a modo de gran zócalo, se despliega una teoría de bloques orgánicamente conectados por otro retranqueado que los vertebra. Los proporcionados y precisos trazados cartesianos de los alzados laterales y traseros articulan considerables vanos y paños de ladrillo amarillento en singular aparejo, inscritos en una rigurosa malla estructural metálica vista. Los frentes principales abren una de las caras de los prismas de ladrillo, trocando su opacidad en transparente membrana acristalada con funcionales y matizados despieces, remarcados por el acusado entramado de pilares y jácenas. Un segundo tema ofrece la composición de las fachadas, donde el juego lineal de la estructura vista y los geométricos ritmos macizo-vano de las superficies de ladrillo y cristal se impregnan de rasgos neoplásticos, destacando la cuidadosa ejecución de los detalles y la evidencia de instalaciones y estructura”.

Por desgracia, aunque la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha cuestionado el valor patrimonial de algunos edificios por no estar recogidos en dicha guía (que no catálogo ni inventario), al parecer tampoco está garantizada la protección para los que si están incluidos, como el que nos ocupa; esperemos que el inmueble del antiguo Colegio Alemán en la calle de Concha Espina, obra del mismo autor amenazada de demolición tras el traslado a una nueva sede de la institución que albergaba, corra mejor suerte…

Esta nueva pérdida pone de relieve la cada vez más patente necesidad de un catálogo de protección para la arquitectura contemporánea madrileña, pues han pasado ya veinte años desde que se redactó el correspondiente al vigente Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM 97), y se cuenta con la perspectiva suficiente para valorar los inmuebles afectados, que en la fecha de su redacción parecían a salvo por su propia novedad, pero que en los ciclos acelerados de la especulación inmobiliaria están cada vez más amenazados. De seguir el ritmo actual de demoliciones, va a pasar como con los palacios de la Castellana, que sólo fueron protegidos cuando los ejemplos más relevantes (Xifré, Portugalete, Anglada, Medinaceli, etc.) ya habían sido derribados…

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