Manifiesto fundacional

MADRID, CIUDADANÍA Y PATRIMONIO

La asociación "Madrid, Ciudadanía y Patrimonio" surge con la intención de defender y promover el Patrimonio Histórico, Artístico, Cultural y Natural de Madrid, en un sentido temporalmente amplio que abarque desde el legado del pasado lejano al de la modernidad.

MADRID,

Se propone como campo de acción el ámbito afectado por la ley de Patrimonio de la Comunidad de Madrid del 9 de julio de 1998, que incluye tanto la provincia y sus poblaciones como la capital, que lo es además del Estado. Pero el carácter abierto que siempre ha tenido Madrid queremos que se refleje en la relación con asociaciones nacionales e internacionales similares, para intercambiar información y experiencias y conseguir líneas de apoyo mutuo.

CIUDADANÍA...

La democracia, entendida como un sistema pasivo en el que todo queda confiado al voto cuatrienal y a las mejores o peores ideas y actuaciones de los representantes elegidos, se ha demostrado como un sistema necesario pero insuficiente, porque al final es el propio cuerpo social con toda su complejidad y desde las libres decisiones de los individuos el que anticipa y abre los caminos que los políticos posteriormente asumen y amplifican. Respecto al Patrimonio, es cierto que existen leyes, normas y organismos oficiales en los tres escalones del Estado: central, autonómico y local,  ocupados en su salvaguarda, y que también algunas instituciones como las Reales Academias, determinados foros culturales, los Colegios Profesionales, y por supuesto la Prensa y el mundo editorial, dan un soporte documental y de debate que ayuda a su preservación. Pero la experiencia demuestra que todo esto no basta, porque los ciudadanos se sienten muchas veces ignorados en sus reclamaciones y porque se siguen cometiendo atropellos que se saltan todas las cautelas y teóricas protecciones de los gestores institucionales.

... Y PATRIMONIO

La ley del Patrimonio Histórico Español de 1985 define el Patrimonio Cultural como "una riqueza colectiva que contiene las expresiones más dignas de aprecio en la aportación histórica de los españoles a la cultura universal. Su valor lo proporciona la estima que, como elemento de identidad cultural, merece a la sensibilidad de los ciudadanos, porque los bienes que lo integran se han convertido en patrimoniales debido exclusivamente a la acción social que cumplen, directamente derivada del aprecio con que los mismos ciudadanos los han ido revalorizando". En esta descripción se reconoce por un lado la aportación de riqueza que supone el patrimonio histórico a la cultura universal, y por otro que éste depende de la acción social que deriva de la estima de los ciudadanos; es decir, que los bienes culturales trascienden su propio entorno al participar de una cultura universal que ya no es sólo un concepto grandilocuente, sino algo tangible en un momento en que las fronteras no paran de caer y las distancias de acortarse. Respecto a la preservación de estos bienes es fundamental la valoración ciudadana, aunque se halle esta actitud supeditada a la educación, porque sin el grado de sensibilidad que proporciona el conocimiento puede ocurrir que se antepongan objetivos primarios, oportunistas o demagógicos a los verdaderos intereses del bien común

Recuperar el valor de lo público,

porque el patrimonio cultural es un capital social que -al margen de su titularidad- nos pertenece a todos, pues en sus valores se encuentra el producto acumulado de la sabiduría, el talento, la destreza y el trabajo de toda una sociedad, que es -en resumen- la memoria en que se reconoce; acrecentándose su valor material con un componente difícil de cuantificar, pero que es tanto o más importante en cuanto recoge las claves del conocimiento de lo que somos y de lo que fuimos, sin las cuales el presente pierde su sentido.

Ampliar la idea del patrimonio

incluyendo los bienes tangibles e intangibles: entre los primeros están las construcciones de tipo artístico o monumental y el mobiliario urbano singular, los edificios y ámbitos de importancia histórica o significacion especial, los entornos de monumentos, el paisaje urbano característico, los jardines históricos o de importancia ambiental, el paisaje natural ligado o no a poblaciones, y los ámbitos naturales de valor botánico, zoológico o topográfico; entre los intangibles se encuentran las fiestas tradicionales, mercadillos y comercios históricos, los oficios y actividades artísticas, artesanales o lúdicas a proteger, y otros muchos cuya enunciación y estudio será una de las tareas de la nueva Asociación.

Unir esfuerzos e intenciones,

pues de forma espontánea muchos ciudadanos sienten la necesidad de defender su entorno más cercano; pero esas asociaciones y ciudadanos aislados que generosamente dedican su tiempo y esfuerzo a la defensa de un objetivo concreto en alguna ocasión obtienen resultados notables, pero en otras se topan con un muro de indiferencia que sólo se puede salvar mediante la unión de iniciativas, el intercambio de información, y una mayor capacidad de difusión social.

Denunciar las amenazas

que se encuentran detrás de la constante destrucción del patrimonio que sufren Madrid y su provincia: las potentes tensiones especulativas que afectan a los bienes y ámbitos privados, y el desinterés y falta de respeto de la propia Administración por lo público, considerado como tierra de nadie que se puede arrasar de forma arbitraria, sin contar con unos ciudadanos enfrentados a la opacidad administrativa que excreta decisiones como fatalismos disfrazados con demagogias benefactoras.

Y recuperar un sentido de vanguardia,

ya que asimilar conservacionismo y conservadurismo -suponiendo que es progresista la demolición indiscriminada- sólo puede proceder de la ignorancia o del interés espurio. Es una realidad comprobable que los países más cultos y socialmente avanzados defienden su patrimonio, y que es en los regímenes dictatoriales o de baja calidad democrática donde se producen las mayores destrucciones, hasta el punto en que se podría valorar la calidad de un sistema político por el índice de respeto y valoración del que disfrutan sus preexistencias.

Desde una línea independiente

procuraremos actuar sin prejuicios políticos ni de ningún otro tipo, para mantener los mayores niveles posibles de pluralidad y objetividad que hagan accesibles las actividades de la asociación a todos los ciudadanos. Necesitamos espacios de unión al margen de ideologías personales, porque no se trata de atacar a nadie sino de evidenciar y atajar los problemas que afecten al Patrimonio proponiendo el debate ciudadano y ayudando con propuestas y asesoramiento.

Plan de acción y resumen de intenciones generales:

  • Visibilizar la situación de nuestro patrimonio histórico, artístico, natural y cultural, instando a las administraciones públicas a catalogar y proteger todos los elementos de interés según su categoría.
  • Denunciar aquellos elementos que se hallen en situación de abandono y riesgo de desaparición o alteración irreversible.
  • Potenciar la puesta en marcha de mecanismos que posibiliten la defensa, restauración y reutilización de los bienes afectados, exigiendo a las administraciones públicas el cumplimiento de sus obligaciones legales.
  • Educar a los ciudadanos en la importancia de los bienes patrimoniales, dando a conocer sus problemas para que reaccionen y se impliquen en la defensa de lo que les pertenece.
  • Servir de punto de encuentro con otras plataformas y asociaciones nacionales e internacionales formadas con el mismo carácter, para facilitar estrategias comunes de defensa.

Animamos a sumarse a esta causa a cuantas personas o entidades lo   deseen, para conseguir un Madrid que mantenga activo su        patrimonio heredado, para el uso y disfrute de todos los ciudadanos.

Madrid, 21 de Noviembre de 2009