BLOGs de MCyP

Los renglones torcidos de las "guías", por Amparo Berlinches (Presidente de MCyP)

LOS RENGLONES TORCIDOS DE LAS “GUIAS”

Es para todos los que trabajamos en la redacción de las llamadas “Guía de Madrid” y “Guías de los pueblos” una enorme satisfacción que vayan a usarse como instrumento eficaz de protección de los elementos arquitectónicos de nuestra ciudad y nuestros pueblos.

La “Guía de Madrid”, en realidad denominada Arquitectura de Madrid, fue un trabajo ingente comenzado en 1999 por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) durante la Junta de Gobierno de Chueca Goitia, arquitecto, catedrático de Historia de la Arquitectura y decano preocupado por el patrimonio arquitectónico autor de numerosos libros referidos a Madrid y su historia.

Tuvimos la inmensa suerte de una junta sensible a estos menesteres -en la que se encontraba también el actual decano- y así pudo ponerse en marcha desde la Comisión colegial de Patrimonio creada por aquella junta, la concepción y desarrollo de esta ingente labor. Un nutrido equipo de arquitectos, historiadores y documentalistas dimos al fin materialidad a una publicación que recoge en sus tres primeros tomos lo más relevante de la arquitectura del Casco Histórico y Ensanches, una superficie inscrita en la M-30. Se publicó en 2003.

Chueca tuvo la satisfacción de acudir a la presentación estando ya muy enfermo y siendo ya decano Ricardo Aroca, que gestionó con éxito una financiación externa compartida con el COAM en la que participaron el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y la Fundación Caja Madrid.

Por fortuna la publicación se continuó bajo la dirección del Servicio Histórico del COAM, y se completó la totalidad del municipio de Madrid en un cuarto tomo denominado Periferia publicado en 2007.

“Arquitectura de Madrid”, ¿por qué este nombre?

Nunca pensamos que fuera un catálogo, ni una guía… Estos trabajos han de ser por su propio concepto incompletos pues reflejan una realidad temporal que se agota en sí misma: al día siguiente de su publicación ya habría edificios demolidos y otros que verían la luz…

También éramos conscientes de que en una publicación así habría errores, ausencias, además de que la necesaria selección -que hacíamos en eternas reuniones- no fuera equitativa. No se pudo entrar en muchos edificios, sobre todo viviendas; no se pudo muchas veces encontrar un autor o una fecha pues el archivo colegial tiene periodos vacíos y su accesibilidad, entonces dependiente en gran parte del Archivo General de la Administración y del depósito en unas naves auxiliares, nos restaba operatividad. Por todo ello no quisimos ser pretenciosos y sabíamos que la exhaustividad en esto es imposible y por ello pusimos ese nombre: Arquitectura de Madrid

No es un Inventario, tampoco un Catálogo. Es una herramienta imprescindible para redactar el Catálogo Urbanístico que exige la ley del Suelo; habida cuenta que éste tampoco será nunca un instrumento definitivo pues una ciudad está en constante transformación y las herramientas legales de protección deben revisarse continuamente.

Soporte informático

La publicación inicial fue soportada en DVD, herramienta útil en aquel momento y que felizmente ha sido transcrita a una web accesible http://fcoam.ingra.es Cualquier interesado puede ver su contenido y las administraciones competentes y el propio COAM pueden -y me atrevo a decir que deben- utilizar esta herramienta u otra similar para actualizar toda la información e incidencias que genera la ciudad.

El presente

Son muchas las piezas arquitectónicas que han caído hasta el momento, piezas bien documentadas en la publicación y que por falta de conocimiento y estudio de las administraciones que –curiosamente- la financiaron, han hecho inevitable su destrucción.

Licencias, visados, expedientes de Bienes de Interés Cultural…, todos estos actos administrativos son los que hacen viable la protección de un bien o certifican su muerte.

Por ello ha sido emocionante y gratificante ver que al fin se va a proteger una vivienda singularísima del arquitecto Coderch gracias a la cautela que ha establecido el COAM al proyecto de demolición, al conocer el valor del edificio por nuestra publicación. Bendita sea.

Pero no basta

No basta intentar proteger en el último minuto un elemento frisando la legalidad establecida. Es caro y denodado esfuerzo. Ya se ha visto así en anteriores ejemplos, central CLESA

Lo contenido en esta publicación que tenga mayor interés, debe incluirse en el Catálogo urbanístico con su regulación o declararse Bien de Interés Cultural si lo merece, y siempre sabiendo que esta publicación no es más que una valiosa referencia documental.

La “Guía de los pueblos”.

Recientemente hemos contemplado la desaparición de una vivienda obra del arquitecto Alejandro de la Sota, la tristemente célebre, ahora destruida, Casa Guzmán. Este caso, propio de una sociedad que no conoce ni ama su cultura, que no encuentra compensaciones para quienes deben cuidar de un patrimonio muchas veces insostenible, ha puesto el foco en otra publicación, esta vez de diecisiete tomos (1989–2009) que comprenden una monografía de la arquitectura de todos y cada uno de los pueblos de la Comunidad de Madrid bajo el título Arquitectura y Desarrollo Urbano. La financiación corrió a cargo de Comunidad de Madrid, COAM y Caja Madrid, y en el volumen XV que incluye Algete estaba bien documentada la referencia a la Casa Guzmán. El catálogo municipal no la contemplaba y el visado de demolición se otorgó sin conocer su valor.

Al parecer el equipo actual del COAM está digitalizando esta publicación para facilitar su conocimiento y difusión. Es evidente que en este tiempo la arquitectura de estos municipios habrá cambiado sustancialmente pero quedará la documentación del momento en que se estudió y el material para justificar la conservación de lo que permanezca.

Sería imprescindible soportar en una web todo este trabajo e ir actualizando sus contenidos. Tarea de los municipios, la Comunidad de Madrid, el propio COAM y quizás algún organismo que pudiera financiar esta labor como se hizo con la primitiva…

Sería estupendo que este esfuerzo de actualizar y difundir en una herramienta informática ágil tuviera esta rentabilidad de la conservación de sus elementos contenidos. Sabemos que esta publicación es libro de cabecera en las bibliotecas de nuestra región, pero eso no nos basta. Siempre hemos pensado que su destino, al igual que en su publicación hermana de la capital, debería ser generar parámetros de protección

Los renglones torcidos de las Guías…

¿Habrá llegado por fin ese momento?


Marzo 2017
Amparo Berlinches Acín
Presidente de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio

 

Enlaces relacionados:

Tipo de post: 

MICROMECENAZGO para salvar las Cocheras de Metro de Cuatro Caminos @salvemos4c

INICIAMOS CAMPAÑA DE 'CROWDFUNDING' O MICROMECENAZGO PARA FINANCIAR EL RECURSO JUDICIAL PARA SALVAR LAS COCHERAS DE CUATRO CAMINOS

El recurso contencioso-administrativo interpuesto por nuestra asociación fue admitido a trámite recientemente.

A menudo vemos desaparecer edificios de gran importancia histórica, con la sensación de impotencia. Las Cocheras de Cuatro Caminos no sólo están a punto de cumplir cien años, sino que son parte indisociable del origen del Metro y sin ellas no se puede entender la historia. Reúne valores más allá de lo arquitectónico, que también, pero que son insustituibles: su simbolismo, la llegada de la modernidad, la tecnología, la memoria del trabajo y de un barrio entero a su servicio; su autenticidad, y a pesar del abandono, su buen estado de conservación. Se trata además de una interesantísima obra colectiva, entre los ingenieros Otamendi, Dorda, San Román y el arquitecto Antonio Palacios, que definió sus detalles arquitectónicos con elegancia.

Más de 20 instituciones culturales y vecinales nos apoyan y han sido recogidas por Hispania Nostra en su Lista Roja de Patrimonio en Peligro. DoCoMoMo, TICCIH, y asociaciones de Patrimonio Industrial regionales, así como la FRAVM, Ecologistas en Acción y Corazón Verde de Chamberí también nos secundan.

Esta defensa que hemos decidido llevar por vía legal supone un coste extraordinario que hemos de afrontar, dado que contratamos los servicios profesionales de abogados y procuradores ajenos a la asociación.

Nuestra Asociación no recibe ningún tipo de subvención pública y se sostiene en las aportaciones de sus socios. Ahora tenemos la ocasión de unir esfuerzos para afrontar que esta pieza de nuestro Patrimonio Industrial, única en toda España, permanezca y se restaure.

Nos proponemos financiar el recurso con ayuda ciudadana para poder hacer frente a este gasto que consideramos necesario, aunque injusto, pues las Cocheras cuentan con el suficiente reconocimiento y apoyo de voces expertas en materia de Patrimonio Industrial; las autoridades competentes deberían estar más preocupadas por proteger y poner en valor nuestro patrimonio que por denostarlo y minusvalorarlo, para no impedir que cuantos intereses incompatibles con la conservación se impongan suponiendo la pérdida del mismo

 

¿CÓMO COLABORAR?

Con una donación de la cantidad que se desee aportar (cualquier esfuerzo será inmensamente agradecido, aunque sugerimos un mínimo de 10€) por ingreso o transferencia poniendo el concepto RECURSO COCHERAS a la cuenta bancaria de MCyP:

BANKIA, IBAN:  ES26 2038 0603 2460 0666 0282

Nos podéis remitir el recibo o mandar el aviso del pago a: salvemoscuatrocaminos@gmail.com indicando si queréis cuántos miembros de la unidad familiar participan en la donación (parejas, hijos, o personas a su cargo).

 

QUÉ RECURRIMOS

Recurrimos la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid denegando la incoación de expediente como Bien de Interés Cultural (B.I.C.) a las Cocheras Históricas de Metro en Cuatro Caminos.

Esta resolución reconoce un cierto valor "formal, volumétrico y constructivo" aunque insuficiente para ser objeto de una declaración de B.I.C. desde su punto de vista.

Desde MCyP creemos que su valoración subestima las circunstancias que concurren en un bien que no sólo es excepcional, sino único en nuestro país, por lo que interpusimos un Recurso de Alzada administrativo con idéntico resultado.

No nos conformamos con esta resolución, dado que consideramos que la DGPC no protege suficientemente nuestro Patrimonio, como la práctica nos ha enseñado con ejemplos como el de Canalejas, o el Teatro Albéniz, que tampoco fue valorado correctamente en su momento, sin hablar de la ley 3/2013 que esa misma Dirección General promovió con resultado judicial de 8 artículos inconstitucionales.

Por tanto decidimos seguir adelante con las herramientas ciudadanas que nos quedan, que en este caso pasa por ir a tribunales. Las Cocheras de Cuatro Caminos deben ser protegidas y preservadas como Patrimonio Histórico Español.

 

OBJETIVO

El recurso asciende a un total de 4.598 €, desglosados en:

  • gastos de abogado: 3.400 € + 714 € (21% de IVA) = 4.114 €
  • gastos de procuraduría: 400 € + 84 € (21% de IVA) =   484 €

TOTAL                                                                                                  4.598 €

(*)Es posible que se origine algún gasto más por gastos notariales, peritajes, etc.

En caso necesario lo notificaremos debidamente.

Una vez recaudado el monto total se anunciará debidamente. Si hubiera algún remanente MCyP lo destinará a futuros contenciosos para defender otros Patrimonios que actualmente defendemos, incluso aquellos que solidariamente se llevan desde otras asociaciones como el caso del que actualmente sostiene Ecologistas en Acción por la desprotección del Taller de Precisión de Artillería (TPA).

 

FASES DE LA CAMPAÑA

La campaña durará tres meses: del 21 de marzo al 21 de junio, es decir, toda la estación primaveral.

Iremos haciendo público el porcentaje alcanzado conforme vayamos avanzando. Procuraremos mantener las noticias lo más actualizado posible.

 

Enlaces relacionados:

Tipo de post: 

Asociacion o Plataforma: 

AUDIO Presentación «Espacios Amenazados. Paisajes de la Guerra Civil y la Posguerra»

Presentación de libro
«Espacios Amenazados. Paisajes de la Guerra Civil y la Posguerra»
Lunes, 13. Marzo 2017 - 19:00 - 21:00
Lugar: Librería Traficantes de Sueños

Con la participación de Txema Urkijo, Manuela Bergerot, Jorge Morín y Alicia Torija

LEER Introducción a "Espacios amenazados. Paisajes de la guerra civil y la posguerra"

 

 

Tipo de post: 

El Defensor del Pueblo aconseja la redacción de un plan de actuación para el Frontón Beti Jai

Según recoge el informe de 2016 del Defensor del Pueblo en sus páginas 592 y 593 (gracias Liliana por pasarnos el enlace) dicho organismo está realizando un seguimiento del estado del Frontón Beti-Jai, solicitando además al Ayuntamiento información periódica sobre las obras que está llevando a cabo. Asímismo recomienda al Ayuntamiento de Madrid la redacción previa de un Plan de actuación, a pesar de la negativa de dicho Ayuntamiento a redactarlo.

Enlaces relacionados:

Tipo de post: 

Jornada de reflexión sobre políticas culturales en el Ayuntamiento de Madrid

La Plataforma en Defensa de la Cultura os invita a inscribiros en unas Jornadas para reflexionar sobre las políticas culturales del Ayuntamiento. Los días jueves 16 y viernes 17 de marzo. Es preciso inscribirse en www.defiendecultura.org

Los actos se realizan en el Auditorio Caja de la Música, CC Cibeles, Plaza de Cibeles 1

Tipo de post: 

La Casa Guzmán (en modelo 3D)

Modelo 3D de la Casa 'Guzman' del arquitecto Alejandro de la Sota construida en 1971 y derribada en 2015 ///// Recreación Jaime Nadal

Tipo de post: 

AUDIO: Debate sobre la protección de la arquitectura Moderna y Contemporánea en @M21madrid

Admitido a trámite el recurso contra la desestimación de incoar las Cocheras de Cuatro Caminos como Bien de Interés Cultural

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid admite a trámite el recurso interpuesto por Madrid Ciudadanía y Patrimonio contra la desestimación de proteger las Cocheras Históricas de Metro como Bien de Interés Cultural (BIC), figura que garantizaría la preservación y recuperación de este Patrimonio Industrial único.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) -mediante decreto de 21 de febrero de 2017, comunicado ayer a MCyP- admite a trámite el recurso contencioso-administrativo, interpuesto por esta organización contra la desestimación resuelta el pasado 12 de septiembre por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid para incoar las Cocheras como BIC.

La figura de Bien de Interés Cultural no es sólo un reconocimiento estético, es una herramienta de protección, y en el pasado fue empleada para defender activamente Patrimonio Histórico amenazado, por ejemplo para salvar el Palacio de Gamazo -del arquitecto Ricardo Velázquez Bosco- cuando se había comenzado la demolición.

Los valores culturales trascienden los puramente artísticos, y así hoy en día se concibe también el Patrimonio Industrial, el Inmaterial o el Paisaje Cultural. De todos ellos participa de alguna forma las Cocheras.

Además desde MCyP apreciamos que en las Cocheras concurren valores singularísimos que justifican su protección como BIC:

  • su arquitectura funcional y vanguardista en la época para una ciudad que iniciaba su particular revolución tecnológica, y un tardío proceso de industrialización, con la electrificación en paralelo. La arquitectura de las Cocheras constituye una escenografía muy sugerente tanto desde dentro como desde fuera;
  • su historia, pues recoge como no lo puede hacer ningún otro edificio de Metro la historia al completo desde su construcción e inauguración, dado que las Cocheras eran a su vez talleres y donde se ensamblaron los primeros vagones de la red;
  • su memoria, porque reúne la memoria del trabajo colectiva de una empresa puntera y pionera en nuestro país, apostando por la contratación corporativa de mujeres muy tempranamente;
  • su simbolismo y representatividad, pues constituyen las bases de la modernidad en la España del regeneracionismo y una clara apuesta por la transformación urbana a través del transporte colectivo. Se trata además de un edificio que ha mantenido su uso original a lo largo de 97 años de manera ininterrumpida.

Ante las reiteradas negativas a proteger las Cocheras por parte de la Dirección General de Patrimonio recurrimos a los tribunales, dado que estimamos que no se está atendiendo debidamente la importancia de salvaguardar y recuperar este Patrimonio Industrial para el pueblo de Madrid.

Como agravante, se da la circunstancia de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha pasado por alto la Proposición No de Ley aprobada por la cámara de la Asamblea de Madrid por los grupos políticos de Podemos, PSOE y Ciudadanos el pasado 21 de Abril de 2016.

La ciudad de Madrid nunca ha mirado por su Patrimonio Industrial, hasta el punto que no se puede reconocer un pasado industrial ni amplio ni reducido porque prácticamente ha desaparecido en su totalidad. Este espacio constituye una oportunidad cultural para la zona norte de Madrid, lo suficientemente alejado del centro histórico y a la vez bien comunicado.

No queremos dejar de reiterar una vez más la voluntad de nuestra asociación por encontrar una solución de compatibilidad que permita materializar la edificabilidad de alrededor de 65.000 m2 prevista en la parcela, con la preservación de la parte histórica de las Cocheras, tal y como se especificaba en la PNL aprobada por la Asamblea.

Finalmente anunciamos que próximamente abriremos una campaña de financiación del recurso por suscripción popular o 'crowdfunding' para afrontar los gastos del recurso.

Enlaces relacionados:

Tipo de post: 

Asociacion o Plataforma: 

Sobre la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota

El arquitecto Jaime Nadal reflexiona sobre la pérdida de esta obra emblemática de la arquitectura moderna madrileña.

Madrid 22 de febrero de 2017

Parece ser que la ‘Casa Guzmán de Sota’ la derribaron en 2015 y que unos estudiantes de arquitectura a los que se les había encomendado un ejercicio sobre el edificio no fueron capaces de encontrarlo en la Urbanización donde se erigía, hallando en su lugar un bodrio constructivo.

Bien, eso ocurrió hace ya un par de años, hoy, ayer, un día de estos toda la comunidad arquitectónica madrileña, nacional, mundial, recibe la noticia de que aquello que parecía ser un error de unos alumnos era un hecho cierto, la casa Guzmán se había metamorfoseado en un caserón sin interés.

¿Como puede desaparecer a la vista de todos un edificio loado, publicado, conocido, un ejemplo de la arquitectura renaciente? ¿Acaso David Copperfield el mago de las desapariciones había pasado por la Urbanización Santo Domingo y la había sustraído para su propio disfrute? Buena elección.

No, no fue David Copperfield quien limpiamente, etéreamente había volatilizado la ‘Guzmán’, fue una vulgar piqueta, o una excavadora o unas macetas aporreadoras de punteros destructores los que habían acabado con la obra de arte, con el ejemplo arquitectónico realizado por uno de nuestros insignes hacedores del género, un artista, un arquitecto inteligente.

Conocí a Sota hace muchos años. muchos antes de entrar en la Escuela de Arquitectura, era conocido de mi familia a través de sus relaciones con Aviaco, ya en la Escuela fue mi primer profesor de Proyectos, iniciando el curso con un ejercicio sobre una casa de 9x9m, una vez cada cierto tiempo daba una charla monotemática ilustrada con imágenes, muchas tomadas con su Rolleiflex de 9x9 que tan mala pasada le jugaron tiempo después en su lamentable oposición a la cátedra de proyectos frente a Alba, Donaire y Moneo, que sacaron plaza por ese orden, y otros que como él se quedaron en el camino, al no funcionarle correctamente el proyector, hecho muy repetido porque estas magnificas tomas de gran formato solo podían proyectarse en aparatos de escasa comercialización, lo que hizo que se pusiese nervioso y su exposición fuese deslucida. Todas estas charlas en su conjunto constituían una especie de ‘corpus architectonico’ cronográfico en el que exponía con detalle ejemplos que consideraba hitos de la arquitectura moderna, la última de ellas trataba sobre Buckmister Fuller. Especial interés tuvieron las del Pabellón de España en Bruselas en el ‘58 y la residencia de Cristalera Española en Miraflores de la Sierra. De ambas eran autores los arquitectos José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún, en la segunda de las cuales había colaborado con ellos. Los admiraba y no ahorró elogios en ambas. Seguimos.

Todo elemento arquitectónico tiene un principio, un visado, una licencia, una construcción, y un fin, un visado, una licencia, una destrucción. Para cada una de estas fases la sociedad ha establecido una serie de agentes que han de entender y conceder los permisos correspondientes para evitar desmanes, para defenderse de la propia sociedad.

No ha funcionado, el sistema falla, no es capaz de evitar desmanes como este. ¿Por qué? ¿Por qué una serie de cauciones previstas para garantizar la permanencia de nuestros epígonos culturales se desmoronan y se convierten en herramientas ineficaces y carísimas? ¿Lo eran ya desde su concepción? ¿Estaban mal pergeñadas? ¿No eran las adecuadas? ¿O bien se han corrompido, han alcanzado el punto entrópico en el que su energía que ni se crea ni se destruye ya no nos resulta eficaz?

Probablemente ni estaban bien concebidas ni han sabido cumplir con el deber que la sociedad les asignó. La sociedad, el conjunto de los ciudadanos, delega su soberanía en una serie de instituciones que han de ser las veedoras de los diversos aspectos que conduzcan a una sociedad mejor. Todo ha fallado.

No es necesario abundar sobre la delegación al COAM del visado arquitectónico que le permite conocer puntualmente cualquier acción que dentro del campo de sus competencias se produzcan en su demarcación. Urbanización Santo Domingo incluida.

Es de público conocimiento que los ayuntamientos otorgan las licencias de construcción y destrucción.

Si el uno hubiese puesto sobre aviso a la sociedad del desmán, si el otro hubiese ejercido sus funciones realizando una catalogación adecuada de sus bienes, posiblemente la destrucción se hubiese evitado, o no se hubiese evitado pero se podía haber hecho un funeral digno, un adiós a un ser querido y necesario.

De este desastre son víctimas especialmente desprotegidas las obras con arquitectura vanguardista o simplemente actuales, se defienden mejor las añejas o las que pasan camaleónicamente por las comisiones encargadas de velar por nuestro buen gusto.

Yo vivía en una de esas casas ‘modernas’, mis padres la construyeron en San Agustín de Guadalix en el año 1954. Mi padre era ingeniero de caminos y tenía mucha relación con profesionales de todo el mundo, especialmente para el caso que nos ocupa con Frank Lloyd Wright, a quien junto con Eduardo Torroja visitaba en Taliesin, y con Richard Neutra, que venia por el Instituto de la Construcción y del Cemento, (hoy ‘... Eduardo Torroja’) cuyas casas americanas eran el paradigma de la ‘dreaming architecture’ especialmente su ‘Casa en el desierto’ para E.J Kaufmann (que una década antes había encargado a F.L.Wright la ‘Casa de la Cascada’), blanca, de líneas elegantes y con grandes superficies de vidrio, sueño casi inalcanzable en esos años en nuestro país. Nuestra casa no tenia tanto vidrio pero era blanca y de líneas elegantes y estaba casi en el desierto, en el páramo castellano, se llamaba Etxemendi porque mi madre era vasca y lo de ‘casa del monte’ en vasco quedaba bien, el arquitecto fue Gonzalo Echegaray Comba, colaborador en muchas obras de Torroja y autor junto con Manuel Barbero Rebolledo de ‘Costillares’, que era el nombre de pila del Instituto de la Construcción, una especie de sueño americano perdido en el marasmo hispánico, una especie de ‘Taliesin Fellowship’ con su arquitectura impactante y sus investigadores regidos por Torroja, que además de ser su fundador y director, tenía en él su oficina de proyectos y en cierto modo era una especie de ‘hogar común’ de todos ellos. Había dormitorios para poder pasar las noches de trabajo y piscina y campos de deportes, salas de esparcimiento y un magnifico comedor todo ello en una arquitectura que asombraba a los visitantes y era disfrutada por sus usuarios. Creo que queda el edificio, lo veo cuando paso por la M30, pero como dijo Alvar Aalto, padre putativo de éste y otros muchos epígonos, cuando el gobierno Soviético le invitó a restaurar la biblioteca de Viipuri que había sido arrebatada a los finlandeses y muy dañada durante la guerra ´... NO, ESTE EDIFICIO HA PERDIDO SU ARQUITECTURA’. No se puede erigir juez de lo que se tira, se conserva, se usa, se está y cómo, si no se entiende esa frase, y es muy difícil de entender.

A la muerte de mis padres vendimos la ‘casa del monte’ por no poder hacer frente a los gastos que originaba, y hoy, desvirtuada, con una cubertura de tejas donde había limpios planos de cubiertas y modificaciones vergonzantes que la hacen irreconocible, cumple como puede, mal, su papel como mesón para celebración de bodas multitudinarias con su consabida carpa y sillas enteladas en el jardín. No estaba catalogada, pero era una buena obra de arquitectura, demasiado ‘moderna’ como la ‘Casa Guzman’.

Hay muchas obras que ‘pierden su arquitectura’, su ‘knack’ como en la obra de Jellicoe y desgraciadamente no la vuelven a recuperar. El Pabellón de Bruselas tirado en la Casa de Campo de Madrid y la residencia de Cristalera Española la han perdido, lo mismo ocurre con los talleres ‘TABSA’de Barajas o la ‘Casa Varela’ de Torrelodones, otras han simplemente desparecido sin dejar rastro como la ‘Casa Arvesú’ en la calle del Doctor Arce.

Cuando Sota hizo la ‘Casa Guzmán’ que algunos han tildado de ‘tardo-moderna’(1971), otros de ‘oscura’ o ‘llena de humedades’, ‘cara de mantener’ y otras beldades al estilo, realmente hizo la casa que tenía que hacer, sus líneas limpias y parcas en gestos, texturas simples y comedidas, monocromática, texturada, no blanca pero con elementos blancos, grandes huecos acristalados pero funcionalmente protegidos, limpiamente protegidos, la poética de sus barandas sobrerrayando lo construido, el continuo natural extendido por la cubierta, son el compendio de lo que el arquitecto ha hecho suyo, es ‘su forma de hacer’ con cuidadosas incursiones renovadoras, experimentaciones medidas que denotan evolución, cosas se quedan y cosas se van, el tiempo pasa y el tiempo permanece, las claraboyas de pasillos y baños emergiendo en medio del jardín colgante son hijos de una época, el hundimiento de la construcción creando un perfil bajo y dando origen al campo terraplenado que penetra en el interior y configura el nuevo horizonte ya lo habían experimentado Corrales y Molezún en la ‘Casa Huarte’ y Oiza en la ‘Casa Echeverría’ y ahí funcionaba, y el juego asombroso de correderas que cierran y abren las terrazas de estancia serian inentendibles sin considerar su contacto con los hangares de Aviaco e Iberia. Hay humedades, claro que hay humedades, como ocurre en cualquier objeto falto de mantenimiento, es poco para un edificio con 45 años, y supongo que también la instalación eléctrica se habría quedado obsoleta y las correderas se atascarían mas de una vez, claro. Lo bueno es caro pero el que lo aprecia se ve compensado con creces y trata de disfrutarlo y siempre estará orgulloso de haberlo poseído. ‘La amé porque era mía’

Nada se ha hecho y nada se puede hacer ya, ni se hizo ni se hará. Seguiremos siendo los mismos.

Jaime Nadal

Enlaces relacionados:

Tipo de post: 

Nueva pérdida para el patrimonio arquitectónico contemporáneo: CMU Hispano-Mexicano

Tras el reciente derribo de la Casa Guzmán, de Alejandro de la Sota, hoy nos toca lamentar la pérdida del Colegio Mayor hispano-mexicano Santiago Galas Arce.

Obra del arquitecto Willi Schoebel Ungría sita en el Paseo de Juan XXIII, 42, en la periferia de la Ciudad Universitaria madrileña, fue proyectado en 1967-68 y construido entre 1970 y 1975; estando recogido en la ficha 508 del tomo 2 correspondiente a los ensanches de la guía Arquitectura de Madrid, editada por el Colegio Oficial de Arquitectos (COAM), cuya descripción reproducimos: “Este desconocido Colegio Mayor, quizá desapercibido por su situación urbana al final de la avenida, agazapado entre la vegetación y recortado sobre la neutra silueta de una agrupación de torres residenciales, es una brillante y rara muestra de las arquitecturas brutalistas de corte centroeuropeo, con referentes de Mies van der Rohe y los Smithson. A partir de unas bases compactas y opacas, a modo de gran zócalo, se despliega una teoría de bloques orgánicamente conectados por otro retranqueado que los vertebra. Los proporcionados y precisos trazados cartesianos de los alzados laterales y traseros articulan considerables vanos y paños de ladrillo amarillento en singular aparejo, inscritos en una rigurosa malla estructural metálica vista. Los frentes principales abren una de las caras de los prismas de ladrillo, trocando su opacidad en transparente membrana acristalada con funcionales y matizados despieces, remarcados por el acusado entramado de pilares y jácenas. Un segundo tema ofrece la composición de las fachadas, donde el juego lineal de la estructura vista y los geométricos ritmos macizo-vano de las superficies de ladrillo y cristal se impregnan de rasgos neoplásticos, destacando la cuidadosa ejecución de los detalles y la evidencia de instalaciones y estructura”.

Por desgracia, aunque la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha cuestionado el valor patrimonial de algunos edificios por no estar recogidos en dicha guía (que no catálogo ni inventario), al parecer tampoco está garantizada la protección para los que si están incluidos, como el que nos ocupa; esperemos que el inmueble del antiguo Colegio Alemán en la calle de Concha Espina, obra del mismo autor amenazada de demolición tras el traslado a una nueva sede de la institución que albergaba, corra mejor suerte…

Esta nueva pérdida pone de relieve la cada vez más patente necesidad de un catálogo de protección para la arquitectura contemporánea madrileña, pues han pasado ya veinte años desde que se redactó el correspondiente al vigente Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM 97), y se cuenta con la perspectiva suficiente para valorar los inmuebles afectados, que en la fecha de su redacción parecían a salvo por su propia novedad, pero que en los ciclos acelerados de la especulación inmobiliaria están cada vez más amenazados. De seguir el ritmo actual de demoliciones, va a pasar como con los palacios de la Castellana, que sólo fueron protegidos cuando los ejemplos más relevantes (Xifré, Portugalete, Anglada, Medinaceli, etc.) ya habían sido derribados…

Enlaces relacionados:

Tipo de post: 

Páginas