Los renglones torcidos de las "guías", por Amparo Berlinches (Presidente de MCyP)

LOS RENGLONES TORCIDOS DE LAS “GUIAS”

Es para todos los que trabajamos en la redacción de las llamadas “Guía de Madrid” y “Guías de los pueblos” una enorme satisfacción que vayan a usarse como instrumento eficaz de protección de los elementos arquitectónicos de nuestra ciudad y nuestros pueblos.

La “Guía de Madrid”, en realidad denominada Arquitectura de Madrid, fue un trabajo ingente comenzado en 1999 por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) durante la Junta de Gobierno de Chueca Goitia, arquitecto, catedrático de Historia de la Arquitectura y decano preocupado por el patrimonio arquitectónico autor de numerosos libros referidos a Madrid y su historia.

Tuvimos la inmensa suerte de una junta sensible a estos menesteres -en la que se encontraba también el actual decano- y así pudo ponerse en marcha desde la Comisión colegial de Patrimonio creada por aquella junta, la concepción y desarrollo de esta ingente labor. Un nutrido equipo de arquitectos, historiadores y documentalistas dimos al fin materialidad a una publicación que recoge en sus tres primeros tomos lo más relevante de la arquitectura del Casco Histórico y Ensanches, una superficie inscrita en la M-30. Se publicó en 2003.

Chueca tuvo la satisfacción de acudir a la presentación estando ya muy enfermo y siendo ya decano Ricardo Aroca, que gestionó con éxito una financiación externa compartida con el COAM en la que participaron el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y la Fundación Caja Madrid.

Por fortuna la publicación se continuó bajo la dirección del Servicio Histórico del COAM, y se completó la totalidad del municipio de Madrid en un cuarto tomo denominado Periferia publicado en 2007.

“Arquitectura de Madrid”, ¿por qué este nombre?

Nunca pensamos que fuera un catálogo, ni una guía… Estos trabajos han de ser por su propio concepto incompletos pues reflejan una realidad temporal que se agota en sí misma: al día siguiente de su publicación ya habría edificios demolidos y otros que verían la luz…

También éramos conscientes de que en una publicación así habría errores, ausencias, además de que la necesaria selección -que hacíamos en eternas reuniones- no fuera equitativa. No se pudo entrar en muchos edificios, sobre todo viviendas; no se pudo muchas veces encontrar un autor o una fecha pues el archivo colegial tiene periodos vacíos y su accesibilidad, entonces dependiente en gran parte del Archivo General de la Administración y del depósito en unas naves auxiliares, nos restaba operatividad. Por todo ello no quisimos ser pretenciosos y sabíamos que la exhaustividad en esto es imposible y por ello pusimos ese nombre: Arquitectura de Madrid

No es un Inventario, tampoco un Catálogo. Es una herramienta imprescindible para redactar el Catálogo Urbanístico que exige la ley del Suelo; habida cuenta que éste tampoco será nunca un instrumento definitivo pues una ciudad está en constante transformación y las herramientas legales de protección deben revisarse continuamente.

Soporte informático

La publicación inicial fue soportada en DVD, herramienta útil en aquel momento y que felizmente ha sido transcrita a una web accesible http://fcoam.ingra.es Cualquier interesado puede ver su contenido y las administraciones competentes y el propio COAM pueden -y me atrevo a decir que deben- utilizar esta herramienta u otra similar para actualizar toda la información e incidencias que genera la ciudad.

El presente

Son muchas las piezas arquitectónicas que han caído hasta el momento, piezas bien documentadas en la publicación y que por falta de conocimiento y estudio de las administraciones que –curiosamente- la financiaron, han hecho inevitable su destrucción.

Licencias, visados, expedientes de Bienes de Interés Cultural…, todos estos actos administrativos son los que hacen viable la protección de un bien o certifican su muerte.

Por ello ha sido emocionante y gratificante ver que al fin se va a proteger una vivienda singularísima del arquitecto Coderch gracias a la cautela que ha establecido el COAM al proyecto de demolición, al conocer el valor del edificio por nuestra publicación. Bendita sea.

Pero no basta

No basta intentar proteger en el último minuto un elemento frisando la legalidad establecida. Es caro y denodado esfuerzo. Ya se ha visto así en anteriores ejemplos, central CLESA

Lo contenido en esta publicación que tenga mayor interés, debe incluirse en el Catálogo urbanístico con su regulación o declararse Bien de Interés Cultural si lo merece, y siempre sabiendo que esta publicación no es más que una valiosa referencia documental.

La “Guía de los pueblos”.

Recientemente hemos contemplado la desaparición de una vivienda obra del arquitecto Alejandro de la Sota, la tristemente célebre, ahora destruida, Casa Guzmán. Este caso, propio de una sociedad que no conoce ni ama su cultura, que no encuentra compensaciones para quienes deben cuidar de un patrimonio muchas veces insostenible, ha puesto el foco en otra publicación, esta vez de diecisiete tomos (1989–2009) que comprenden una monografía de la arquitectura de todos y cada uno de los pueblos de la Comunidad de Madrid bajo el título Arquitectura y Desarrollo Urbano. La financiación corrió a cargo de Comunidad de Madrid, COAM y Caja Madrid, y en el volumen XV que incluye Algete estaba bien documentada la referencia a la Casa Guzmán. El catálogo municipal no la contemplaba y el visado de demolición se otorgó sin conocer su valor.

Al parecer el equipo actual del COAM está digitalizando esta publicación para facilitar su conocimiento y difusión. Es evidente que en este tiempo la arquitectura de estos municipios habrá cambiado sustancialmente pero quedará la documentación del momento en que se estudió y el material para justificar la conservación de lo que permanezca.

Sería imprescindible soportar en una web todo este trabajo e ir actualizando sus contenidos. Tarea de los municipios, la Comunidad de Madrid, el propio COAM y quizás algún organismo que pudiera financiar esta labor como se hizo con la primitiva…

Sería estupendo que este esfuerzo de actualizar y difundir en una herramienta informática ágil tuviera esta rentabilidad de la conservación de sus elementos contenidos. Sabemos que esta publicación es libro de cabecera en las bibliotecas de nuestra región, pero eso no nos basta. Siempre hemos pensado que su destino, al igual que en su publicación hermana de la capital, debería ser generar parámetros de protección

Los renglones torcidos de las Guías…

¿Habrá llegado por fin ese momento?


Marzo 2017
Amparo Berlinches Acín
Presidente de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio

 

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