Los azulejos de "Los Gabrieles" y la conservación del patrimonio madrileño

 
La semana del 19 al 25 de marzo los colectivos Oficina de Vivienda, Oficina de Okupación, Juventud sin Futuro, y otros grupos afines al 15M, crearon La asamblea de la semana de lucha por una vivienda digna, con la finalidad de denunciar la desastrosa política de vivienda del país en que vivimos: alquileres desorbitados, pisos vacíos, desahucios de familias, especulación con un bien básico, estafas de cuello blanco; de todo tenemos en casa y casi nada bueno.
 
Para ello, se ocupó un edificio en la calle Echegaray como centro de reunión y encuentro. En los sótanos se encuentra un establecimiento célebre en la noche madrileña desde hace más de cien años: Los Gabrieles. Lugar de paso de toreros, flamencos, aristócratas, señoritos y la más variada fauna noctámbula.
 
Por sus reservados pasaron entre otros Miguel Primo de Rivera o Francisco Franco, los pintores Zuloaga o Julio Romero de Torres, los toreros Ignacio Sánchez Mejías o Rafael El Gallo. Entre sus paredes han cantado en jaranas desde los legendarios Antonio Chacón o Pepe el de la Matrona hasta la Niña los Peines, Fosforito, Antonio Molina o El Habichuela.
 

 
Cuál fue nuestra sorpresa al contemplar la restauración chapucera que ha realizado la propiedad con una pieza con valor patrimonial inigualable, posiblemente con dinero público. Dos ceramistas de Madrid Ciudadanía y Patrimonio nos dan detalles de los azulejos de los años 20, cocidos y dibujados por figuras como Juan Ruiz de Luna, Enrique Guijo, Alfonso Romero o Ranjel...
 
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Comentarios

¿Por qué estáis diciendo estas mentiras? Solamente estáis atacando a gente ("compañeros") profesional y honrada.

 

http://www.lavanguardia.com/local/madrid/20120404/54281254620/restauradores-de-los-gabrieles-defienden-su-trabajo-y-aseguran-que-se-efectuo-con-las-mejores.html

 

 

Estimados anónimos, desde MCyP hemos calificado de chapucera la restauración observada en Los Gabrieles, y vosotros después nos llamáis mentirosos. No es desde luego nuestra intención insultar a nadie, y en ese aspecto pedimos disculpas si la palabra chapuza ha resultado hiriente a las personas implicadas en los trabajos de restauración de esas valiosas cerámicas, pero tampoco creo que se nos pueda tachar de mentirosos en lo que ha sido -quizá de forma desafortunada- pero en un arranque de sinceridad, la expresión de la indignación de unos expertos ceramistas, que no han quedado nada convencidos de lo que allí han visto. Como no deseamos de ninguna manera atacar a gente profesional y honrada, pues nuestras intenciones son las de preservar y difundir los valores de un patrimonio cultural que vemos constantemente amenazado, somos los primeros interesados en aclarar y contrastar la situación en la que se encuentra este bien para tranquilidad de todos. Nosotros también nos consideramos gente profesional y honrada, que de forma totalmente altruista y en el intento de salvaguardar bienes que por su valor artístico, histórico o natural son de interés público, dedicamos buena parte de nuestro tiempo y esfuerzo sin más compensación que el pensar que conservamos un valioso legado para nosotros y para los que nos sucedan. No nos veáis como enemigos de nadie, como tampoco las administraciones nos deberían ver con el recelo que acostumbran. Nuestro espíritu es siempre de colaboración, pero eso no quiere decir que no nos privemos de manifestar siempre lo que vemos y lo que pensamos, guste o no a nuestro interlocutor.

Dejemos estudiar el tema en profundidad, y atendamos a las explicaciones tanto de los restauradores como de los técnicos en cerámica de nuestro grupo, comprobando como era el estado original y el proceso que se ha seguido hasta llegar a lo que hoy se puede apreciar, labor que puede ser muy ilustrativa para todos y a la que tenemos derecho como ciudadanos. Que no queremos destruir sino construir evitando destruir, y en ello estamos.

Atentamente

Vicente Patón

¡Cuidado! Si alguien ataca aquí es usted, misterioso anónimo, que se refiere a nuestra asociación con calificativos. Desde nuestra asociación se ha criticado un trabajo con un criterio que será divergente del suyo y de otras personas, pero no hemos nombrado ni a la empresa que hizo el trabajo ni a nadie en concreto, ni ponemos en duda la honradez de nadie, ni la profesionalidad; cosa muy distinta a un mal hacer puntual o un cúmulo de malos haceres provocados por la intervención de diversos agentes: hablamos de un resultado físico.

 

Por otro lado, un objeto de interés artístico como esos azulejos merecerán ser examinados precisamente porque no se pueden ver normalmente y hasta ahora sólo existe la versión oficial de que la restauración se ha hecho impecablemente. 

 

Como comprenderá habrá que constrastar esa información, puesto que la parte interesada nunca tiraría piedras a su propio tejado.

 

Si se puede demostrar que el proceso de arrancado de los azulejos durante la restauración no ha deteriorado de manera alguna los esmaltes y azulejos, nuestra asociación no tendrá ningún problema en reconocerlo, puesto que el único interés que nos mueve es la protección y salvaguarda del patrimonio madrileño.

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué calificativo he dicho? Yo  no veo ninguno. No, no penséis que nadie va a entrar en descalificaciones... Solamente quiero que se sepa la verdad. Simplemente por eso, porque es la verdad. Y porque, que yo sepa, lo contrario a la verdad (y vuestras afirmaciones en el vídeo son contrarias a la verdad) es la mentira.

Y en toda afirmación que parte de una suposición, se debería comprobar si esa suposición es cierta antes de difundirla. De lo contrario, se puede caer en la posibilidad de cometer errores y de faltar a la verdad.

Obviamente, toda la documentacion de la restauración consta en las administraciones que han supervisado la misma. Así es como siempre se hace este trabajo. Si alguien lo duda, es porque lo desconoce.

Las personas que han participado en la restauración han afirmado que su trabajo ha sido correcto no porque quieran esconder nada, sino porque es ésa la única realidad. Y ahí están los azulejos, colocados correctamente en su sitio, para demostrarlo.

No quiero entrar más en el asunto, pero solamente para que os sirva de información, os digo una cosa, que, al parecer, desconocíais. La crítica fundamental que hace el ceramista es que las reintegraciones de color en los azulejos se han hecho "en frío". Dado que éste ha sido un meticuloso trabajo de restauración de una obra de arte (que así son considerados los azulejos de los gabrieles, y así se han tratado en todo momento por los restauradores como personas formadas y sensibilizadas que son ), éste se ha hecho siguiendo los criterios que para dichas obras se aplican a su restauración: jamás se debe emplear para las reintegraciones, tanto volumétricas comop cromáticas, el mismo material que el original, ni se debe pretender que las adiciones que se realicen no puedan diferenciarse técnicamente de la obra original, para no llevar a cabo una falsificación. Esto consta en cualquier manual de restauración, o en cualquier publicacion especializada.

Espero que mi información os haya servido para conocer algo más sobre este tema.

 

Por si os sirve de más ayuda, os adjunto los puntos 6 y 7 de la Carta del Restauro de 1932, que es un documento que a nivel internacional establece una serie de normas y criterios para la restauración. 

 

 

7.- que en los añadidos que se consideren necesarios, bien para lograr la
consolidación, o para lograr el objetivo de una reintegración total o parcial, o para la
utilización práctica del monumento, el criterio esencial que hay que seguir debe ser, además 
del de limitar tales elementos nuevos al mínimo posible, el de darles también un carácter de 
desnuda simplicidad y correspondencia con el esquema constructivo; y que sólo pueda
admitirse en estilo similar la continuación de líneas existentes en los casos en que se trate 
de expresiones geométricas privadas de individualidad decorativa;
8.- que en todo caso tales añadidos deben ser cuidadosa y claramente señalados o 
mediante el empleo de material diferente al primitivo, o con la adopción de marcas de
contorno, simples y privadas de talla, o con aplicaciones de siglas o epígrafes, de modo que 
nunca una restauración realizada pueda conducir a engaño a los estudiosos y representar
una falsificación de un documento histórico.
 
 
Gracias por vuestra atención.
 
 

Por si os sirve de más ayuda, os adjunto los puntos 6 y 7 de la Carta del Restauro de 1932, que es un documento que a nivel internacional establece una serie de normas y criterios para la restauración. 

 

 

7.- que en los añadidos que se consideren necesarios, bien para lograr la
consolidación, o para lograr el objetivo de una reintegración total o parcial, o para la
utilización práctica del monumento, el criterio esencial que hay que seguir debe ser, además 
del de limitar tales elementos nuevos al mínimo posible, el de darles también un carácter de 
desnuda simplicidad y correspondencia con el esquema constructivo; y que sólo pueda
admitirse en estilo similar la continuación de líneas existentes en los casos en que se trate 
de expresiones geométricas privadas de individualidad decorativa;
8.- que en todo caso tales añadidos deben ser cuidadosa y claramente señalados o 
mediante el empleo de material diferente al primitivo, o con la adopción de marcas de
contorno, simples y privadas de talla, o con aplicaciones de siglas o epígrafes, de modo que 
nunca una restauración realizada pueda conducir a engaño a los estudiosos y representar
una falsificación de un documento histórico.
 
 
Gracias por vuestra atención.
 
 

Si sólo se busca la verdad, ese afán no incluye llamar "mentiroso" (ese era el calificativo) a nadie. Si se busca la verdad y se encuentra, bienaventurado el suceso. Si además se intenta defender entonces es cuando uno se enfrenta a los demás. O sea que si no ve usted ningún calificativo, o sólo buscaba usted la verdad, debería usted meditar lo que ha escrito a continuación. De lo contrario alguien podrá creer que habla usted de manera incoherente, y por tanto sería dudoso su virtuosismo de la búsqueda de la verdad.

 

Por otro lado mentir connota una intención de hacerlo alevosamente- es decir, a sabiendas - mientras que criticar en base a un criterio -sea éste más o menos acertado- puede descubrirse como una expresión del todo equivocada, pero nunca con la intención que usted con su calificativo ("mentirosos") se nos refiere.

 

Al respecto ya hemos aclarado la voluntad por nuestra parte de conocer todos los detalles, y en el supuesto de hallarnos equivocados no tendríamos ningún problema en hacerlo. No creemos que nuestra dignidad se pierda por reconocer un error cuando lo cometamos, como por otro lado es cosa bien común de las personas. 

 

Respecto a la restauración. Tenemos dudas de que la administración haya podido controlar en todo momento la adecuación de los procesos. Sin ir más lejos ésta misma asociación ha podido demostrar que el Ayuntamiento de Madrid elaboró un informe FALSO para poder contar con el beneplácito procesal en la destrucción y traslado interesado de la Puerta del Río de la Casa de Campo. Quizás a ese tipo de actuaciones sí les podría usted aplicar el calificativo de mentiroso.

 

Asímismo no hemos acusado a nadie de querer ocultar nada. El hecho de que el local haya permanecido cerrado y los azulejos no sean accesibles es lo único que impide reconocer el trabajo realizado.

 

Sin embargo sí puede ser dudoso a nivel restaurativo arrancar los azulejos para volverlos a poner en el mismo sitio que estaban: la cerámica es delicada y se puede dañar en ese proceso. Por otro lado, no es que no se pueda completar con pintura en frío, sino que muchas de esas reposiciones se puedan deber a las pérdidas de esmalte que se hagan al arrancar los azulejos de la pared, eso sería lo dudoso del proceso, a mi entender.

 

Por otra parte, y respecto a los criterios de restauración, es verdad que no se debe ejercer ninguna técnica que pueda falsificar una parte repuesta como auténtica, pero la carta del restauro habla de no confundir a los estudiosos. Esto no debe llevar a reposiciones falleras ni parodias, sino más bien a algo semejante pero distinguible al ojo experto, que no necesita ver que se trata de una reposición a 30 metros de distancia: Para no engañar basta que se distinga a escasos centímetros, si no menos. 

 

Además que pongo en duda que no se pueda diferenciar técnicamente lo repuesto de lo original a día de hoy con las técnicas que hay que no existían en 1932 cuando se redactó la carta del restauro. 

 

Cabría añadir que los azulejos de la fachada eran de la misma época y desaparecieron sin más, quedando en su lugar un granito que evidencia la falta de toda esa decoración (esto no es culpa de los restauradores obviamente, pero sí de la propiedad: ¿Qué pasó con todos eso azulejos en fachada?)

 

 

 

Si sólo se busca la verdad, ese afán no incluye llamar "mentiroso" (ese era el calificativo) a nadie. Si se busca la verdad y se encuentra, bienaventurado el suceso. Si además se intenta defender entonces es cuando uno se enfrenta a los demás. O sea que si no ve usted ningún calificativo, o sólo buscaba usted la verdad, debería usted meditar lo que ha escrito a continuación. De lo contrario alguien podrá creer que habla usted de manera incoherente, y por tanto sería dudoso su virtuosismo de la búsqueda de la verdad.

 

Por otro lado mentir connota una intención de hacerlo alevosamente- es decir, a sabiendas - mientras que criticar en base a un criterio -sea éste más o menos acertado- puede descubrirse como una expresión del todo equivocada, pero nunca con la intención que usted con su calificativo ("mentirosos") se nos refiere.

 

Al respecto ya hemos aclarado la voluntad por nuestra parte de conocer todos los detalles, y en el supuesto de hallarnos equivocados no tendríamos ningún problema en hacerlo. No creemos que nuestra dignidad se pierda por reconocer un error cuando lo cometamos, como por otro lado es cosa bien común de las personas. 

 

Respecto a la restauración. Tenemos dudas de que la administración haya podido controlar en todo momento la adecuación de los procesos. Sin ir más lejos ésta misma asociación ha podido demostrar que el Ayuntamiento de Madrid elaboró un informe FALSO para poder contar con el beneplácito procesal en la destrucción y traslado interesado de la Puerta del Río de la Casa de Campo. Quizás a ese tipo de actuaciones sí les podría usted aplicar el calificativo de mentiroso.

 

Asímismo no hemos acusado a nadie de querer ocultar nada. El hecho de que el local haya permanecido cerrado y los azulejos no sean accesibles es lo único que impide reconocer el trabajo realizado.

 

Sin embargo sí puede ser dudoso a nivel restaurativo arrancar los azulejos para volverlos a poner en el mismo sitio que estaban: la cerámica es delicada y se puede dañar en ese proceso. Por otro lado, no es que no se pueda completar con pintura en frío, sino que muchas de esas reposiciones se puedan deber a las pérdidas de esmalte que se hagan al arrancar los azulejos de la pared, eso sería lo dudoso del proceso, a mi entender.

 

Por otra parte, y respecto a los criterios de restauración, es verdad que no se debe ejercer ninguna técnica que pueda falsificar una parte repuesta como auténtica, pero la carta del restauro habla de no confundir a los estudiosos. Esto no debe llevar a reposiciones falleras ni parodias, sino más bien a algo semejante pero distinguible al ojo experto, que no necesita ver que se trata de una reposición a 30 metros de distancia: Para no engañar basta que se distinga a escasos centímetros, si no menos. 

 

Además que pongo en duda que no se pueda diferenciar técnicamente lo repuesto de lo original a día de hoy con las técnicas que hay que no existían en 1932 cuando se redactó la carta del restauro. 

 

Cabría añadir que los azulejos de la fachada eran de la misma época y desaparecieron sin más, quedando en su lugar un granito que evidencia la falta de toda esa decoración (esto no es culpa de los restauradores obviamente, pero sí de la propiedad: ¿Qué pasó con todos eso azulejos en fachada?)

 

 

 

 

No tengo ninguna intención de entrar en polémicas, pero contesto, por claras alusiones, a lo que dices en tu texto.

 

- La palabra "mentiroso" no ha sido escrita por mí. Lo que he escrito es "¿Por qué estáis diciendo todas esas mentiras?". Y lo he escrito con razón y claramente indignada porque, conociendo la verdad, he tenido que leer cómo habéis dicho a la prensa que vuestra asociación considera "que la restauración ha sido una chapuza". Esta afirmación es una mentira, porque se puede opinar que no se está de acuerdo con los criterios empleados o con algún aspecto de la restauración, si es que se tiene argumentos para hacerlo. Pero afirmar que "es una chapuza" es dar un calificativo (éste sí que lo es y sí que ha sido escrito por vosotros) que es claramente un insulto y que no obedece a la verdad, puesto que, como ya he dicho, los azulejos están en su sitio, colocados, sin que falte ninguno y no ofrecen ningún aspecto de chapuza. Por otra parte, los que habéis divulgado esta "opinión", y por lo que se dice en el vídeo, habéis tomado constantemente una actitud ofensiva hacia las personas que han hecho el trabajo, con frases como "aquí han entrado a degüello" o "se ha hecho una destrozorestauración". Hebéis afirmado que los azulejos han sufrido más en la restauración que en sus 90 años de historia, desconociendo cuál era su estado original, y decir esto sin conocer ese dato, y sin haber consultado con nadie que pudiera conocerlo, implica el riesgo de hacer una afirmación que no es verdadera. Y así ha sido, ya que esa afirmación  puedo asegurar que es mentira. Por eso me he preguntado por qué estábais diciendo todas esas mentiras que no pueden hacer más que perjudicar a las personas que han realizado el trabajo, quienes no tienen nada que ver ni con la administración ni con la especulación, sino que solamente han hecho un trabajo con los criterios que han considerado convenientes y con la máxima profesionalidad.

Desconozco si las afirmaciones realizadas y que han resultado ser mentira, han sido hechas o no con una mala intención, o simplemente son fruto de la desinformación. Por eso he preguntado por qué estábais diciendo esas mentiras. No tengo que presuponer que la intención ha sido mala, sencillamente porque no lo sé. Pero como sí que puede afirmar que se ha cometido un error, y que dicho error ha consistido en afirmar como verdades cosas que no lo son, he decidido intervenir y escribir la primera frase que he escrito, aportando la reseña de prensa que ha sido dada por la empresa que realizó la restauración, y que ha tenido que defenderse de las informaciones erróneas que se estaban vertiendo. En todo caso, el hecho de que no haya una mala intención no hace que la afirmación no deje de ser una mentira y que sea grave, y creo que eso es evidente. Yo solamente he señalado que estábais diciendo mentiras, y eso nadie lo puede negar. Y lo que sí considero es que habría que buscar más información a la hora de emitir un juicio tan severo como el que habíes emitido, ya que se corre el riesgo de que ocurran cosas como ésta.

 

- No entro ni salgo en informes que emita el Ayuntamiento, ya que no tengo nada que ver con él. Sólo puedo decir que en el caso de la restauración de los azulejos de los Gabrieles, tanto la Comunidad como el Ayuntamiento los declararon  bienes protegidos y como tales exigieron a la propiedad del inmueble que, ante la necesidad de realizar obras en el mismo, se ocupase de su conservación, no pudiendo ser destruidos ni vendidos. Así mismo, ambas instituciones se ocuparon de vigilar que el trabajo de arranque y restauración se hiciese por una empresa especializada, con restauradores titulados y siguiendo los criterios establecidos en España para la restauración de una obra de arte. Y, en todo caso, puedo asegurar que los más interesados en proteger estos azulejos han sido los propios restauradores, a quienes su propia profesionalidad les exige hacer su trabajo con todo el rigor necesario, sea o no supervisado, y se trate de una obra de primera categoría o de una obra menor. Lo que no entiendo, es por qué tiene que haber constantemente dudas pensando que las cosas siempre se hacen mal, y que esto se lleve hasta los casos en los que las cosas se hacen bien, que afortunadamente son muchos. No entiendo el porqué de esta postura cuando incluso vuestra asociación ha podido comprobar que todos los azulejos han vuelto a su sitio y que están en buen estado.

 

- El criterio de realizar el arranque de los azulejos fue considerado como imprescindible dado el mal estado en el que se encontraban los muros del edificio y la necesidad de acometer en él una reforma integral, que incluía la realización de forjados nuevos, eliminación de humedades de los muros y consolidación estructural de muchas partes del edificio. Dado que los azulejos están aplicados a la pared, por un lado era imposible realizar las obras sin dañarlos, y por otro en muchos casos su retirada se hacía inevitable por ser necesario sanear el muro en el que se encontraban colocados. Por este motivo se llevó a cabo el arranque de los azulejos, proceso que todos sabemos que es complejo y delicado y que implica un sufrimiento para la obra, por lo que solamente se hace cuando, como en este caso, es estrictamente necesario. El estado general de conservación de los azulejos antes del arranque era bueno si tenemos en cuenta que son miles y que solamente estaba dañado un cierto número de ellos, pero eso no quiere decir que no hubiese una perte de azulejos que ya estuviesen rotos antes del arranque, por efecto de impactos, obras en el local etc. En  la mayoría de los casos, la rotura no había producido el desprendimiento del azulejo por encontrarse éste pegado a la pared, pero esto no quiere decir que no estuvise fragmentado. Las reintegraciones que se comentan en el vídeo, son aquellas realizadas por roturas de los azulejos previas al arranque. Esto es obvio porque en una rotura antigua, los bordes de los fragmentos se van desgastando y esto hace que después no casen a la perfección, o que incluso falten trozos, de manera que es necesario rellenar los huecos que quedan en las fisuras y reponer los trozos que faltan. Por eso se aprecian las zonas en las que se ha colocado relleno. Si la rotura fuese reciente, sería limpia y no habría sido necesario rellenar, sino solamente adherir los fragmentos. No se puede decir que en el proceso de arranque no se rompa ningún azulejo, pero sí puedo afirmar que la cantidad de roturas ha sido mínima debido al cuidado que se ha puesto en el proceso y al esmero con el que se ha tratado cada uno de los azulejos. Si no hubiese sido necesario, no sa habría realizado el arranque. Pero una vez que se acomete ese trabajo, se hace con todo el rigor posible.

Los azulejos del sótano de los que se habla en el vídeo, son muestra del trabajo realizado. En contra de lo que parece pensar la persona que habla en el vídeo, estos azulejos no han sido arrancados, sino que permanecen en su ubicación original. El motivo es que en esta zona no se realizaron obras, y no se hizo el arranque ni tampoco se han restaurado porque buena parte de ellos son azulejos hechos en serie y no están protegidos. La parte que está pintada, no tiene el mismo valor artístico que los de la planta superior y tampoco está protegida. Aun así, se han conservado por decisión de la propiedad del edificio. Solamente hay una parte que sí se arrancó con carácter de urgencia porque debido a las fuertes humedades del muro, los azulejos se estaban desprendiendo y algunos ya estaban caídos en el suelo. En esta zona, una vez saneada la humedad del muro, se volvieron a colocar los azulejos, una vez adheridos los fragmentos y con las pérdidas rellenas. Por eso parecen un puzzle, y por eso "hay más yeso que azulejo". En  esta intervención no se realizó la reintegración cromática porque aún no ha sido acondicionada y el trabajo está sin terminar, y repito que sobre ella los propietarios no tienen ninguna obligación porque no están protegidos y no son del mismo momento que los de la zona superior.

 

- No falta ni un solo azulejo de los que fueron arrancados de la pared. Absolutamente todos han vuelto a su sitio. Los huecos que se encuentran vacíos, se deben a que inicialmente en ellos había azulejos de relleno industriales lisos, que lógicamente no se han conservado, o bien paredes enfoscadas. Nadie tiene azulejos en un almacén, ni se han guardado, ni han desaparecido. Esto también se afirma en el vídeo, y también es mentira.

 

- No se produjeron péridas de esmalte durante el arranque, ya que los azulejos fueron protegidos con un engasado fácilmente reversible que conservó el esmalte durante el proceso de arranque. Parte del trabajo de restauración consistió en colsolidar y readherir las zonas de esmalte que estaban debilitadas o que se habían levantado del soporte cerámico por efecto de las sales. Sí había pérdidas antiguas que han sido reintegradas en frío. Y añado un dato que la persona que habla en el vídeo parece desconocer: en el panel de fondo negro en el que aparece una figura femenina arrodillada (en la que se lee "Marqués del Mérito) hay numerosas zonas en las que el negro aparece mate por un defecto de cocción del azulejo, algo frecuente en los azulejos realizados de manera artesanal. No está pintado con pintura.

 

- He puesto como ejemplo la carta del restauro de 1932 porque es en la que viene más claramente redactado el tema de los materiales a emplear en las reintegraciones en restauiración. Este texto ha servido de referencia para otros muchos posteriores, y en todo caso ése es un criterio que se repite sistemáticamente en todos las compilaciones de criterios de restauración. Tengo que decir que he pensado que se me podría criticar que hiciese referencia a un texto de fecha tan antigua, pero después he pensado que habría sentido común para no caer en una crítica tan floja. En todo caso, afirmo que ese criterio sigue totalmente vigente, y se puede extraer de muchos textos oficiales o de libros sobre el tema. 

No entiendo lo que quiere decir lo de las reposiciones falleras ni parodias, pero en todo caso lo que sí puedo decir como restauradora, es que nuestro objetivo es lograr que las reintegraciones no sean percibidas por cualquier espectador que quiera disfrutar de la obra (ya que un espectador lo que tiene que ver es la obra, no reintegraciones ni lagunas), pero que sí puedan diferenciarse técnicamente. En primer lugar, porque nosotros no somos quién para intentar emular al artista que creó la obra original, y en segundo lugar porque es lógico que quien quiera examinar la obra con un ojo experto, pueda reconocer lo que ha sido añadido al original. Creo que ese criterio está claro en los Gabrieles: si se hace un examen detallado, se aprecian las zonas añadidas (por su tacto más áspero que las del esmalte original, o bien aplicándoles una luz ultravioleta), pero a primera vista no se aprecian. De hecho, este extremo lo comenta el propio ceramista que habla en el vídeo (que dice "esto no se ve porque ya está restaurado"). Creo que eso lo puede observar cualquiera que vea los azulejos y, por lo que leo en tu comentario, es lo que consideras correcto, así que no entiendo la crítica ni, nuevamente, el apelativo de chapuza.

 

- Finalmente, de los azulejos de la fachada sólo puedo decir que desaparecieron hace mucho tiempo, antes de que hubiese una protección sobre este tipo de bienes, como lamentablemente desaparecieron otros muchos. No hay constancia de desde cuando no se encuentran en la fachada, pero desde luego no fueron retirados en fecha reciente y su desaparición no ha sido responsabilidad de los actuales propietarios del edificio.

 

Finalizo diciendo que haríamos bien en dejar de presuponer siempre que los demás hacen las cosas mal, que sabemos más que nadie y que podemos crfiticar el trabajo que han realizado otros sin conocerlo. Y sobre todo, que no es nada beneficioso difundir opiniones y afirmaciones claramente ofensivas que no han sido correctamente contrastadas. Si es eso lo que criticamos de aquellos cuyas acciones no nos gustan (sean Ayuntamientos, Comunidades o Gobiernos), por favor, no hagamos lo mismo. Sólo así conseguiremos que todo vaya mejor. Si no queréis creer todo lo que he dicho y pensáis que no digo la verdad o que doy mi versión para no tirar piedras en mi tejado, yo no puedo hacer más. Solamente he dejado constancia de lo que sé que es cierto.

 

Y espero no haber ofendido a nadie.

 

 

Y pido disculpas por las erratas, pero es que he escrito muy deprisa.

Estimados anónimos, desde MCyP hemos calificado de chapucera la restauración observada en Los Gabrieles, y vosotros después nos llamáis mentirosos. No es desde luego nuestra intención insultar a nadie, y en ese aspecto pedimos disculpas si la palabra chapuza ha resultado hiriente a las personas implicadas en los trabajos de restauración de esas valiosas cerámicas, pero tampoco creo que se nos pueda tachar de mentirosos en lo que ha sido -quizá de forma desafortunada- pero en un arranque de sinceridad, la expresión de la indignación de unos expertos ceramistas, que no han quedado nada convencidos de lo que allí han visto. Como no deseamos de ninguna manera atacar a gente profesional y honrada, pues nuestras intenciones son las de preservar y difundir los valores de un patrimonio cultural que vemos constantemente amenazado, somos los primeros interesados en aclarar y contrastar la situación en la que se encuentra este bien para tranquilidad de todos. Nosotros también nos consideramos gente profesional y honrada, que de forma totalmente altruista y en el intento de salvaguardar bienes que por su valor artístico, histórico o natural son de interés público, dedicamos buena parte de nuestro tiempo y esfuerzo sin más compensación que el pensar que conservamos un valioso legado para nosotros y para los que nos sucedan. No nos veáis como enemigos de nadie, como tampoco las administraciones nos deberían ver con el recelo que acostumbran. Nuestro espíritu es siempre de colaboración, pero eso no quiere decir que no nos privemos de manifestar siempre lo que vemos y lo que pensamos, guste o no a nuestro interlocutor.

Dejemos estudiar el tema en profundidad, y atendamos a las explicaciones tanto de los restauradores como de los técnicos en cerámica de nuestro grupo, comprobando como era el estado original y el proceso que se ha seguido hasta llegar a lo que hoy se puede apreciar, labor que puede ser muy ilustrativa para todos y a la que tenemos derecho como ciudadanos. Que no queremos destruir sino construir evitando destruir, y en ello estamos.

Atentamente

Vicente Patón

Buenas tardes, Estamos intentando concertar una cita con ustedes para aclarar en persona todos los detalles de los trabajos llevados a cabo en Los Gabrieles así como,mostraros los informes,documentación fotográfica y los multiples comunicados por parte de la administración (CIPAM) que corroboran el seguimiento por parte de ésta de todo el proceso. Un saludo

...lo mejor sería que se hiciera pública la documentación de la restauración de estos notables azulejos.

No creo que sea ningún secreto y por tanto se podría colgar en cualquier repositorio público (google, issuu, scribd,...) esa documentación desde el concurso convocado para hacer la restauración hasta el material gráfico que muestre el estado anterior y posterior (y, por supuesto, el proceso de restauración) de esta magnífica muestra de la azulejería española.

Y después de eso, ya podremos opinar todos si ha sido o no una magnífica restauración o una chapuza.

 

 

Estimada Ana: Creo que ya nos hemos disculpado por emplear la palabra chapuza, que simplemente expresa una opinión, equivocada o no, pero sincera y sin ningún ánimo ni interés en mentir, y no vamos a entrar en más disquisiciones estériles al respecto antes de que podamos estudiar el tema en profundidad, pero sí queremos hacer antes unas puntualizaciones:

La primera es que no tenemos noticia de que ninguno de nuestros asociados haya hecho el menor comentario a la prensa, y sólo hemos publicado una noticia con un video en nuestro blog, que es abierto aunque –desgraciadamente- minoritario.

La segunda es que, equivocados o no, no vamos a hacer censura de nuestras informaciones y por tanto no vamos a retirar el vídeo alusivo a Los Gabrieles, en tanto no tengamos constatado que lo que se dice en él es erróneo, en cuyo caso lo haremos y ofreceremos nuestras disculpas por el mismo medio.

La tercera es que unos ceramistas expertos, aunque no tengan la visión de los restauradores, se supone que algo saben de su trabajo, y de cómo se extrae o coloca un azulejo para evitar el mayor daño posible, y ellos tienen sus dudas y no han visto tan “obvio” el perfecto resultado de la intervención.

La cuarta es que este país no es tan transparente todavía como sería deseable, y recabar información sobre un tema requiere gestión, tiempo y paciencia, y en ello estamos. Quizá hayamos anticipado una opinión sin tener todavía todos los datos posibles, pero sabemos que la rapidez en actuar es vital para evitar la desaparición de un bien.

La quinta es que no tenemos ninguna animadversión contra la empresa que ha hecho la restauración, cuyo nombre desconocíamos hasta verlo en la prensa hace pocas horas, ya que tampoco nadie nos lo había facilitado.

Atentamente

 

 

¿Y esto de dónde ha salido?

 

http://www.lavanguardia.com/local/madrid/20120404/54281236183/madrid-ciudadania-y-patrimonio-critican-la-chapucera-restauracion-del-edificio-de-los-gabrieles.html

 

Os aseguro que antes de esto nadie tenía ninguna intención de decir nada.

 

Para saber qué empresa hizo el trabajo, solamente teníais que poner "restauración de los gabrieles" en google. Era avidente que la restauración la habría hecho alguien.

 

En el vídeo no observo ninguna explicación técnica del ceramista sobre por qué está mal hecho el arranque, o cómo se hace bien. ¿Por qué presupone que los azulejos se han roto en el arranque? ¿No se le ocurre la posibilidad de que estuviesen rotos antes del mismo?

 

Y, en este caso, no sé qué cuál es el bien  que ha desaparecido, o que corra el riesgo de desaparecer. De verdad, hay muchos frentes en los que actuar, pero éste no es uno de ellos.

 

Solamente espero que os déis cuenta pronto de que os habéis equivocado.

 

Se me ha olvidado hacer otra puntualización: tampoco veo en el vídeo ninguna explicación técnica ni concreta de porqué está mal alicatada la zona a la que el ceramista se refiere como mal alicatada. Secillamente expresa "esto está mal alicatado". ¿Por qué no explica exactamente por qué?. Señalo también el tono despectivo que utiliza cuando dice "los tíos que lo han puesto ni siquiera como alicatadores se ve que sean unos grandes expertos". No me parecen formas de dar una explicación técnica y fiable. Finalmente, apunto que las posibles irregularidades de la superficie (si es a eso a lo que se refiere), son debidas a que son azulejos antiguos, hechos de manera artesanal (por eso, entre otras cosas, los valoramos) y que no presentan exactamente el mismo grosor ni los bordes completamente rectos, en parte por su técnica y en parte por su antigüedad.

 

Saludos.

 

Hay ceramistas que también opinan que lo correcto es la restauración en frío.

 

http://www.retabloceramico.net/restauracion.htm

El problema no es que se restaure en frío. El problema es que haya que restaurar en frío por roturas y pérdidas nuevas derivadas de arrancar los azulejos, como se ha reconocido en las explicaciones arriba expuestas por alguien que conoció el proceso de restauración ( [...] No se puede decir que en el proceso de arranque no se rompa ningún azulejo, pero sí puedo afirmar que la cantidad de roturas ha sido mínima debido al cuidado que se ha puesto[...] )... o sea que se han roto azulejos. No hay que repintar lo que no se rompe.

 

Mira, si quieres seguir con la misma historia esto puede ser eterno. Como desde un principio he dicho que sólo quiero decir la  verdad, no niego, ni nadie puede negar sea ceramista, restaurador o el mago Merlín, que en un proceso de arranque no se rompa ningún azulejo, lo haga quien lo haga. Ya he explicado que EL PROCESO DE ARRANQUE HA SIDO IMPRESCINDIBLE, y que por tanto, las mínimas roturas de azulejos han sido un mal menor. LAS ROTURAS POR EL ARRANQUE HAN SIDO MINORITARIAS y sólo en los casos en los que no se ha podido evitar, generalmente por estar el azulejo adherido con adhesivos más fuertes o sobre restos de yeso o cal en las paredes (no sobre ladrillo). Aún así, 

EN ESAS ROTURAS NO HA SIDO NECESARIO REINTEGRAR, ni en frío ni en caliente, por ser roturas limpias y sin pérdidas, habiendo solamente sido necesario adherir los fragmentos. LAS REINTEGRACIONES ESTÁN HECHAS EN PÉRDIDAS ANTIGUAS tanto de esmalte como de pasta cerámica, debidas a los 90 años de vida de los azulejos, al haber convivido con cientos de personas en un local, con mesas, sillas, barriles de cerveza, colocación de estanterías y tablaos flamencos. A todo ello hay que añadir los efectos de las sales producidas por la humedad del muro, que levantan el esmalte o producen la rotura del azulejo en la pared, así como los movimientos que se producen en los muros por el paso del tiempo o por efecto de obras o reformas que se han ido haciendo a lo largo de la vida del local. Los azulejos, he dicho con toda honradez, y afortunadamente para nosotros y nuestro patrimonio, estaban en un estado de conservación general bueno, sencillamente porque estaban ahí colocaditos y el porcentaje de roturas o pérdidas inciales era aproximadamente de un 20%, es decir, que no era mayoritario. Pero también he dicho QUE MUCHOS AZULEJOS YA ESTABAN ROTOS O FALTABAN. El porcentaje de roturas en el arranque, posiblemente no llegue ni al 1%, o sea QUE CON LO QUE LOA ZAULEJOS HAN SUFRIDO HA SIDO CON SUS 90 AÑOS DE HISTORIA, NO CON LA RESTAURACIÓN. Sobre todo si tenemos en cuenta que el objetivo de la restauración ha sido CONSERVARLOS Y RECUPERARLOS, cosa que se ha hecho sin discusión posible sobre ello.

 

YA ESTÁ BIEN. No tenéis ni idea de lo duro y difícil que ha sido este trabajo, de lo que ha supuesto procurar con todo cuidado que los azulejos no se rompieran, el trabajo que ha sido siglarlos uno por uno, limpiarlos, adherir los fragmentos que hemos conservado con toda la dedicación del mundo, desalarlos, fijar el esmalte y, sobre todo, volverlos a colocar exactamente en su sitio y sin que se descuadrase ni uno solo. Nos hemos dejado los ojos, hemos pasado frío y hemos hecho todo lo posible por hacer bien este trabajo como todos los que hacemos. ¿A alguien se le ocurre pensar que hubiera sido posible desmontar y montar en su sitio miles de azulejos si no hubiésemos hecho un trabajo cuidado y meticuloso?

¿Te has molestado en mirar cuántos azulejos hay sin romper? ¿No te das cuenta de que todas las roturas que se aprecian, están en las zonas de abajo, que son las que más han sufrido con el trasiego diario de los 90 años de historia de los azulejos? ¿No es casualidad que solamente estén rotas las zonas bajas?

 

No puedo creerme que no seáis capaces de abandonar esta postura que habéis tomado hacia este trabajo. Las cosas no pueden decirse más claras. ¿Por qué no las queréis escuchar? ¿Por qué no os dáis cuenta de que aquí no hay nada que esconder y que esta ofensa no tiene sentido? Lo que había que luchar ya se ha luchado; ya hemos velado por los azulejos, ya los hemos cuidado, reparado y custodiado, ya los hemos vuelto a poner en su sitio para que permanezcan ahí donde siempre estuvieron, ¿qué más queréis?

 

Por favor, dejadlo de una vez. Dejad a los azulejos en paz, y a nosotros.

 

Y no hay ni un solo argumento que déis que no vayamos a rebatir. Porque tenemos la razón. 

 

Y ni aquí, ni en ninguna restauración, SE HABLA DE REPINTAR, SINO DE REINTEGRAR.

 

Los que repintan y no respetan la obra original son otros, no los restauradores. Para eso nos forman, y nos enseñan que hay que procurar por encima de todo respetar la obra original y no perder ni un centímetro cuadrado de obra original. Por eso hemos hecho este arranque con todo el cuidado del mundo y sin perder ni un solo centímetro cuadrado de obra original. NO SE HA PERDIDO NI UN SOLO CENTÍMETRO CUADRADO DE OBRA ORIGINAL, NI ESMALTE NI PASTA CERÁMICA. Rotura (es decir, separación de fragmentos) no es igual a pérdida. Y esas roturas (no igual a pérdidas) producidas en el arranque han sido mínimas, y no se ven.

Las reintegraciones están realizadas sobre pérdidas (de esmalte o de bizcocho) antiguas, y los fragmentos que actualmente se aprecian rotos son roturas antiguas.

¿Ha quedado claro? ¿Hay que volverlo a explicar?

 

Vuelvo a pedir disculpas por las erratas.

 

Paso a reseñar las zonas de azulejos deñados que se muestran en el vídeo y que son indicadas por el experto:

 

-          Imágenes iniciales: zonas inferiores (no se aprecia de que panel), con roturas previas al arranque y debidas a impactos. Se aprecia como la rotura presenta una deformación que viene desde la cara del azulejo, lo que habla de un impacto producido desde el exterior. Cuando se hace el arranque, la presión se ejerce desde atrás, y, en caso de una no deseada rotura, no se produce esa deformación. (esto es evidente de no ser que se piense que el arranque se hace a martillazos). Por eso las mínimas roturas producidas por el arranque se adhieren sin problemas y no es necesario reintegrarlas, por no haber ni deformación ni pérdida de esmalte. A esto también contribuye el engasado de protección que se coloca en la superficie del azulejo, que en todo momento protege el esmalte y evita que en caso de rotura los fragmentos se separen.

-          Panel “Otalarrauchi”: la voz no corresponde con la imagen. El experto habla de azulejos rotos mientras que en la imagen se observa un panel que no presenta roturas.

-          Panel “Marqués del Mérito vinos y jerez”: el experto señala como pérdidas y reintegraciones en frío, zonas de los azulejos de color negro que están mates debido a un defecto de cocción del azulejo original. Esto se  aprecia claramente en la imagen, en la que se ve que las zonas mates no presentan un borde delimitado, que sí presentarían si fuese una pérdida de esmalte con su posterior reintegración.

-          Panel de los borrachos: señala zonas con azulejos rotos de la zona inferior, que pueden apreciarse ya rotas en fotografías que hay publicadas de este panel (zona de las botellas de la derecha, y zona inferior en general).

-          Sótano: el sótano es reiteradamente referido por el experto como la zona en la que se han roto más azulejos por el arranque. De hecho, en varias ocasiones comenta “aquí no, pero abajo hay muchos destrozados”. En un texto anterior he explicado que los azulejos del sótano no están protegidos. Hay dos salas abovedadas que presentan azulejos. Buena parte son azulejos de serie mezclados (algunos incluso azulejos modernos de baño que se colocaron en algún momento para sustituir azulejos que debieron desprenderse). La zona más próxima a la puerta de las dos salas presenta azulejos pintados a mano, de una calidad inferior a los del piso de arriba, y posiblemente de época más moderna. A pesar de no estar protegidos, la propiedad, por consejo de los restauradores, ha conservado estos azulejos. En esta zona no se iban a realizar obras integrales como en el piso superior. Por este motivo no se realizó el arranque de los azulejos, pero sí el engasado de protección. Los azulejos que se aprecian destrozados están en su estado inicial, mostrando cómo estaban muchos de los azulejos de la planta superior, con roturas de origen diverso. La parte cercana a la puerta (que actualmente y en el vídeo se aprecia sin engasar) sí tuvo que ser intervenida por el grave estado de deterioro que presentaba, por efecto de la fuerte humedad del sótano, que produjo roturas por efecto del empuje de las sales en numerosos azulejos, así como el desprendimiento de muchos, que encontramos caídos en el suelo y cuyos fragmentos recogimos para adherirlos y recuperarlos. En esta zona tan afectada por la humedad, los azulejos que no se habían desprendido, se retiraron de la pared para restaurarlos (necesitaban un urgente tratamiento de desalación y consolidación del esmalte). Una vez retirados, en el transcurso de las obras del edificio, se realizó un trabajo de saneado general de las paredes del sótano. Posteriormente, se volvieron a colocar en su sitio los azulejos restaurados. Dado que estaban muy deteriorados (reitero que algunos de ellos caídos en el suelo y rotos), son numerosas las reintegraciones de volumen que se tuvieron que hacer. Con todo, se aprecia que las reintegraciones de volumen son muchas más que las que solamente tienen pérdidas de esmalte, a pesar del mal estado que éste presentaba por efecto de las sales. Ello muestra el cuidado que pusimos en conservar el esmalte (protegiéndolo con el engasado) y en fijarlo al soporte cerámico. En esta zona no se realizó la reintegración cromática porque todo el sótano está sin terminar de acondicionar, y en espera de que esté en mejores condiciones, se ha dejado el trabajo sin terminar. Solamente se hizo la parte correspondiente a la conservación y protección, sin que, en todo caso, la propiedad estuviese obligada a hacerlo. Los azulejos que en el vídeo se aprecian con los bordes rotos son los que no fueron retirados de la pared, y están sin tocar, tal y como estaban cuando se iniciaron las obras.

Tengo que decir que ni la Comunidad de Madrid ni la Escuela de Cerámica, que en el inicio de las obras visitó el edificio, manifestó el más mínimo interés por estos azulejos, que no tienen el valor de los del piso de arriba, pero que nosotros hemos querido conservar.

 

Finalizo diciendo que, por si había dudas, la persona que ha contestado y escrito todo el tiempo es la misma, y obviamente es una de las restauradoras que formó parte del equipo que hizo este trabajo. Y no hablo solamente en mi nombre, sino del de todos los que hemos hecho el trabajo. Y me canso ya de decir que no he dicho nada que no sea rigurosamente cierto.

Quien tenga oídos, que oiga.

 

Lamentablemente, no he conseguido que salga la parte de la derecha de la foto, que muestra la zona más dañada. Pero podéis obtener la url de la foto y verla entera.

Enlace con la noticia de la restauración de los azulejos de los Gabrieles, y vídeo explicativo

 

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/04/14/madrid/1334358151_907191.html

 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=rDjOu6ZTe6s

 

Creo que la Asociación debería retractarse de lo que ha escrito en este blog.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

He leído parte de la polémica, no toda porque me he cansado y al final voy a lo importante: a día de hoy ¿qué ha pasado con Los Gabrieles y sus azulejos? ¿volveremos a verlos?